Afirma Arturo Domínguez que todo está firmado y la idea es modernizar todo el equipo
Monclova, Coah.- Altos Hornos de México (AHMSA) finalmente se encamina a su posible venta, tras revelarse que el grupo industrial mexicano Construcciones e Ingenierías Electromecánicas (CIESA), resultó el virtual comprador de los activos de la acerera y de su filial Minera del Norte (Minosa), al ofertar mil 400 millones de dólares.
Durante el proceso de adjudicación llevado a cabo en la Ciudad de México, la postura económica presentada por el empresario José Arturo Domínguez Arteaga, cabeza de CIESA, superó las expectativas iniciales del concurso mercantil, al duplicar los montos base requeridos para el rescate de la compañía.
La postura económica presentada por la firma encabezada por José Arturo Domínguez, se impuso frente a otros competidores, logrando asegurar los activos fundamentales para la reactivación de la cadena de valor del acero en el norte del país.
“Les ofrecí el doble de lo que querían, todo está firmado y una vez que avancemos en el proceso, nuestra idea es modernizar todo el equipo, ponerlo todo nuevo, solamente equipo nuevo”, dijo Domínguez.
Precisó que cuenta con un plazo de diez días para cubrir la garantía de seriedad fijada por la jueza Ruth Haggi Huerta García, titular del Juzgado Segundo de Distrito en Materia de Concursos Mercantiles, por un monto de 56 millones 368 mil dólares.
El plan de inversión anunciado por la nueva administración, contempla desechar la vieja infraestructura obsoleta para dar paso a la instalación de hornos modernos de alta tecnología, proyectando un crecimiento operativo de hasta doce veces el tamaño histórico de la siderúrgica y el cambio de denominación corporativa.
“Estamos en el proceso, vamos a tener diez días para cubrir lo de la garantía, pero vamos con todo. Vamos a hacer crecer Altos Hornos de México 12 veces”, agregó.
Entre los ejes prioritarios de la nueva administración destaca la intención de planear la reactivación de la empresa en un plazo de seis meses, sustituyendo la maquinaria obsoleta mediante la integración de hornos completamente nuevos, dotados de tecnología de punta.
Asimismo, el proyecto ambicioso de la compañía proyecta un crecimiento operacional exponencial, afirmando que se busca hacer crecer AHMSA hasta 12 veces su capacidad previa, con la firme meta de posicionarla como “la capital del acero del mundo”.
Esta estrategia no sólo apunta a la modernización industrial, sino también al rescate social de la zona mediante la reincorporación paulatina de extrabajadores y obreros afectados por el colapso financiero.
No obstante, para que la operación se concrete de manera definitiva y comiencen los trabajos físicos en campo, el consorcio deberá cumplir con las garantías financieras estipuladas y finiquitar los procesos legales ante el síndico y los acreedores, que durante años reclamaron el pago de sus adeudos.
Pide Síndico frenar optimismo prematuro
“Del plato a la boca se cae la sopa”, advirtió el síndico de Quiebra de AHMSA, Víctor Manuel Aguilera Gómez, al frenar cualquier optimismo prematuro sobre la presunta venta de la acerera y señalar que el futuro de la planta aún permanece en la incertidumbre jurídica.
Explicó que a pesar de que el empresario Arturo Domínguez, representante de Construcciones e Ingenierías Electromecánicas (CIESA), volvió a postularse tras abandonar la puja hace un año, la autoridad concursal recalcó que el acuerdo comercial dista mucho de estar finiquitado. El proceso legal exige un estricto cumplimiento de depósitos financieros antes de validar cualquier adjudicación definitiva.
“Son 90 días para que pague la totalidad, son 90 días. Y son diez días hábiles para que presente la garantía de seriedad”, detalló el funcionario, tras concluir la diligencia judicial en la que se evaluó el estatus actual de la Siderúrgica.
El titular de la Sindicatura explicó que la transacción total asciende a mil 400 millones de dólares, una cifra colosal que el postor debe respaldar formalmente en tiempo y forma para evitar que el proceso se caiga de nueva cuenta.
“En este momento, todavía, mientras no haya la garantía de seriedad, está abierta la compra para los acreedores garantizados, pero Arturo Domínguez es un empresario serio que ha estado interesado en la venta desde hace casi un año”, puntualizó.
Dijo que de agotarse el plazo de diez días hábiles sin que CIESA compruebe su solvencia mediante la fianza requerida, los acreedores garantizados entrarán de lleno al escenario para negociar un periodo alterno de noventa días en busca de quedarse con los activos de la compañía.
“Independientemente de quién resulte comprador, deberá cubrirse la parte correspondiente de los créditos laborales de los trabajadores, quienes han enfrentado años de sacrificio durante este proceso de casi cuatro años”, concluyó.