La subasta de Altos Hornos de México se declaró desierta y la siguiente convocatoria, advierten especialistas, saldrá con un precio de salida menor.
Monclova, Coah.- El primer intento fue fallido. La subasta de Altos Hornos de México se declaró desierta y la siguiente convocatoria, advierten especialistas, saldrá con un precio de salida menor, estiman que sea un 20 por ciento de descuento adicional.
El 25 de febrero venció el plazo para que los postores calificados oficialmente exhibieran una “garantía de seriedad”, que ascendía a 2 mil 23 millones 959 mil pesos, que corresponde al 10 por ciento del valor mínimo de referencia de la puja por mil 127 millones de dólares.
Al declarar desierta la subusta de AHMSA, le abren la puerta de entrada a David Martínez, el regiomontano que está detrás de Fintech.
Según analistas, Martínez no compra empresas; compra deuda.
Su historial en reestructuraciones como las de Vitro, CEMEX o la deuda soberana de Argentina lo avala: Martínez entra cuando todos los demás han salido huyendo.
Fintech no tiene prisa, sin otros postores que pujen por Altos Hornos, Martínez tiene la sartén por el mango.
Su negociación no es con el síndico, sino directamente con los niveles más altos del Gobierno Federal . Lo que está negociando es un Puerto Seguro
En las negociaciones, según especialistas, Fintech busca un decreto o resolución judicial que le garantice que ninguna demanda laboral, civil o penal de la era Alonso Ancira lo alcance.
Martínez sabe que los 112 millones de dólares que Ancira le debe al gobierno, por el caso Agronitrogenados, para salir de la cárcel son una piedra en el cuello. Está negociando que esa deuda se extinga o se convierta en capital, de modo que el nuevo dueño no tenga que pagarla.
Y mientras algunos ven hornos oxidados, fierros viejos, Martínez ve derechos de paso, concesiones mineras y acceso a energía.
Fintech tiene fuertes intereses en el sector energético. AHMSA posee infraestructura de transmisión y derechos mineros y de agua que, en el contexto del Nearshoring , valen oro,independientemente de si se produce una sola lámina de acero.
La integración vertical: Con MINOSA en el paquete, Fintech controlaría la cadena desde el subsuelo.
Sin embargo, los ex obreros de AHMSA sufrirían las consecuencias en el escenario que analistas plantean si Fintech logra quedarse con la empresa.
La intenciones de Martíes serían: Liquidar a la planta actual con el mínimo legal.
Recontratar bajo un esquema mucho más flexible y económico, ignorar los adeudos de salarios caídos, dejando que esos se paguen (si acaso) con lo poco que quede de la masa concursal tras la venta.
Con la subasta desierta Fintech está sin competencia a la vista y puede imponer su ley: comprar una siderúrgica por el precio de chatarrra, con la bendición de un sistema judicial que prefiere un mal arreglo a una justicia larga. Parece que no se está salvando a una empresa, se está rematando un patrimonio regional al mejor postor del desastre.