La delegada regional de la Pronnif, Martha Lucía Herrera Ramírez, informó que la dependencia activó un protocolo inmediato de investigación.
Monclova, Coah.- Tras una denuncia viralizada en redes sociales, que alertaba sobre un presunto maltrato infantil y agresiones contra una adulta mayor, la delegada regional de la Procuraduría para Niños, Niñas y la Familia (Pronnif), Martha Lucía Herrera Ramírez, informó que la dependencia activó un protocolo inmediato de investigación y descartó que la pérdida dental en una de las menores, fuera producto de la violencia física.
La funcionaria explicó que al profundizar en el expediente ya abierto y aplicar las evaluaciones especializadas correspondientes, se determinó que la niña perdió sus piezas dentales de forma natural por cuestiones de edad.
Sin embargo, confirmó que la alerta ciudadana permitió detectar una problemática profunda en el núcleo familiar, derivada de fricciones constantes entre la abuela y el padre de los hermanos.
“Aunque descartamos lesiones físicas graves o maltrato directo como se especulaba en internet, las evaluaciones psicológicas nos confirmaron que los menores están expuestos a una dinámica de hostilidad y conflictos severos entre los adultos de la familia, lo cual vulnera su estabilidad emocional”, detalló.
La titular de la Pronnif aclaró que la intervención institucional no busca desestimar los reportes ciudadanos, sino atender el trasfondo real que afecta a la infancia.
Confirmó que los tres menores continúan bajo el cuidado de su red familiar y no han sido separados de su hogar, mientras la institución implementa un plan de restitución de derechos que incluye terapia psicológica obligatoria y la regulación de límites en la convivencia diaria.
Por último, la delegada regional advirtió que el resguardo institucional en un Centro de Asistencia Social se mantiene únicamente como el último recurso legal disponible. Subrayó que esta medida extrema se aplicaría sólo en caso de que los tutores desacaten las recomendaciones de la Procuraduría y persistan conductas que pongan en riesgo la integridad emocional y física de los infantes.