El hermetismo y la falta de depósitos de garantía por 56.3 mdd ponen en duda la audiencia del 25 de septiembre y encienden las alarmas en la Región Centro
Monclova, Coah.- El plazo se venció y hasta el cierre de la edición no se había confirmado la acreditación de compradores calificados para Altos Hornos de México y Minera del Norte.
La incertidumbre volvió a rondar por la Región Centro y de haber interesados en adquirir la empresa se podría conocer oficialmente hasta el lunes.
Una fuente cercana a Altos Hornos de México reveló que había un postor, sin embargo, no confirmó si había depositado la garantía de seriedad por 56.3 millones de dólares.
Ismael Leija, dirigente del Sindicato Democrático fue más allá al asegurar que había cuatro postores.
El depósito representaba el filtro financiero definitivo para tener acceso a la puja formal fijada para el próximo 25 de septiembre de 2026.
Héctor Garza, abogado de un grupo de acreedores, dijo en entrevista exclusiva para Radio Zócalo Monclova que en caso de que no hubiera compradores externos, los postores garantizados, como Grupo Afirme y Cargill podrían entrar a la puja.
Por su parte empresarios proveedores de Altos Hornos de México descartan recuperar los adeudos pendientes de la empresa y centran sus expectativas en que se cubran las deudas laborales a los trabajadores y en que la subasta programada para este mes de septiembre finalmente se concrete.
Así lo señaló el empresario Eugenio Williamson, quien indicó que el sector no reactivará su relación comercial con la compañía, independientemente de quién resulte comprador.
Williamson advirtió que, aunque se llegara a colocar la planta, la empresa no recuperará su capacidad productiva previa, pues buena parte de la demanda de acero caliente que antes generaba AHMSA ya fue absorbida por otras acereras, como Ternium, mediante nuevas plantas.
¿Cómo van a pagar los pasivos laborales?
Para los más de 14 mil trabajadores y la red de acreedores de Monclova, la paralización de la subasta abre un abanico de dudas sobre cómo y cuándo se liquidarán los pasivos laborales acumulados desde el cese operativo de la empresa.
Si la subasta integral fracasa definitivamente, la Ley de Concursos Mercantiles contempla la transición hacia la venta fraccionada de activos (maquinaria, terrenos y minas por separado). Aunque la legislación garantiza que los salarios e indemnizaciones de los obreros tienen prioridad absoluta sobre cualquier otro cobro, la venta por partes castigaría severamente el valor global de la empresa y retrasaría por meses la dispersión de los finiquitos.
Las dos opciones
La falta de ofertas respaldadas económicamente coloca el Concurso Mercantil en una encrucijada determinante para los más de 14 mil trabajadores y cientos de proveedores locales:
REPETICIÓN DEL ESQUEMA O NUEVA CONVOCATORIA
Que el síndico solicite un procedimiento especial para ajustar los valores de referencia o diferir las fechas con el fin de otorgar mayor tiempo a los grupos interesados.
REMATE POR PARTES
De agotarse la venta en conjunto, el juzgado iniciaría la fragmentación y subasta por separado de los activos (maquinaria, terrenos, concesiones y equipo), esquema que castiga el valor real de la masa concursal y dilata la dispersión de los recursos laborales.
¿Otra vez?
En un acuerdo fechado este 26 de febrero, la juez Ruth Haggi Huerta notificó que el concurso mercantil precisa de dos requisitos centrales: que los acreedores garantizados manifestaran su conformidad para que sus bienes pudieran venderse como parte de la unidad productiva, y que exhibieran la garantía de seriedad por parte del único postor calificado por el síndico.
Sin embargo, ninguna de estas dos condiciones se cumplió y la subasta fue declarada desierta.