Antonio murió mientras hacía trabajos de mantenimiento en una vivienda
Monclova, Coah.- Entre muestras de cariño, tristeza y reconocimiento a su trayectoria como formador deportivo, familiares, amigos y jugadores dieron el último adiós a Antonio Villanueva, entrenador del equipo Gigantes de la Liga Infantil de Beisbol Furia Azul, quien perdió la vida mientras realizaba trabajos de mantenimiento en una vivienda.
Durante el velorio, su esposa, Joana Ibarra, recordó a Antonio como un hombre trabajador, dedicado a su familia y apasionado por el beisbol infantil.
“Fue el mejor papá para mis hijos, siempre trabajando por ellos. Era una gran persona, el mejor hijo, el mejor hermano, el mejor tío y el mejor esposo”, expresó entre lágrimas.
Antonio deja en la orfandad a tres hijos de 12, 8 y 2 años de edad. La menor, Isabela, era conocida por él como “la princesa de papá”.
Originario de Monclova, le sobreviven su madre, Nora Villa, así como sus hermanos Cristian Villanueva y Alan Villanueva.
Además de desempeñarse en labores de mantenimiento, Antonio dedicaba gran parte de su tiempo a entrenar a niños en las categorías de 5-6 y 7-8 años de los Gigantes de la Furia Azul, equipo con el que cosechó importantes logros deportivos.
Su esposa relató que el entrenador tenía una gran ilusión por el partido de campeonato que disputaría su equipo. De hecho, el encuentro estaba programado para el mismo día de su fallecimiento.
“Iba a jugar ayer. Estaba muy ilusionado con ese campeonato, porque él daba todo por sus niños del equipo. Ya tenía listo su uniforme y se iba a poner la misma camisola con la que habían ganado el primer juego”, recordó.
El encuentro sería ante el equipo Acereros en la categoría de 7 y 8 años, pero Antonio ya no pudo llegar a dirigir a sus jugadores.
Familiares y amigos destacaron su entrega al deporte y el cariño que siempre mostró hacia los niños a quienes entrenaba, dejando un legado que permanecerá entre quienes compartieron con él dentro y fuera del diamante.