La familia explicó que el encendido del dispositivo no representa el final del proceso, sino el comienzo de una etapa fundamental
MONCLOVA, COAH.- Después de dos años de trámites, estudios, análisis y terapias, la familia de Daniel Carranza Flores, un niño de cuatro años que nació con hipoacusia, finalmente vivió uno de los momentos más esperados: el encendido de su implante coclear.
Ileana Carranza Peña, tía de Daniel, destacó que el proceso no ha sido sencillo, tanto por el costo como por la cantidad de estudios y terapias que implica, por lo que agradeció el apoyo de las autoridades, de la señora Liliana Salinas, del Club Rotario y del médico que hicieron posible que el menor llegara a este día.
“Nos da mucha nostalgia y mucha felicidad. Para una madre o un padre escuchar por primera vez la voz de su hijo, que pueda decir ‘mamá’ o ‘papá’ y que pueda escuchar que lo aman, es algo muy emotivo”, expresó.
Daniel, quien apenas inició su etapa de preescolar y recientemente tuvo su primer día de kínder, ahora comenzará una nueva etapa de aprendizaje con el apoyo del implante coclear y terapias especializadas de lenguaje.
La familia explicó que el encendido del dispositivo no representa el final del proceso, sino el comienzo de una etapa fundamental, ya que el menor deberá continuar con terapia para aprender a identificar sonidos, reconocer voces y comenzar a pronunciar palabras.
Debido a que no había podido desarrollar plenamente el lenguaje al no escuchar, las terapias serán fundamentales para que Daniel pueda adaptarse progresivamente a los sonidos y avanzar en su comunicación.