Más allá del boxeador, Castaños despide a un joven de 23 años que combinó el deporte con los estudios y cuya partida dejó un profundo dolor en la Región Centro.
Monclova, Coah.- Cuando Isaías Eli Rodríguez Carrizales subía al ring, lo hacía con los guantes bien puestos y la determinación de quien sabe que cada pelea cuesta, pero afuera del cuadrilátero, "El Artillero" era también un joven estudiante que hace poco había cruzado el escenario para recibir su título de ingeniero.
Tenía 23 años, dos mundos que había logrado equilibrar con esfuerzo, y una comunidad entera que lo seguía con orgullo.
Su muerte, ocurrida cinco días después del nocaut que sufrió en una pelea en Cuatro Ciénegas, no solo enlutó a su familia, sino que sacudió emocionalmente a Castaños y a gran parte de la comunidad deportiva de Coahuila.

Durante los días que el joven permaneció internado, los rivales deportivos, aficionados de distintos clubes, organizaciones de fútbol, box y automovilismo, y cientos de personas que quizás nunca lo habían visto pelear, se unieron bajo una misma causa: pedir un milagro.
Esa capacidad de convocar voluntades fue reconocida incluso por su propio padre, quien al despedirlo escribió con el corazón roto: "La gente te quiere mucho, y has unido a mucha gente."
El milagro no llegó, pero la unidad que generó "El Artillero" dejó una huella que difícilmente se borrará pronto en la memoria colectiva de su comunidad.
EL ADIÓS
La reacción no tardó, pues organizaciones deportivas de distintas disciplinas suspendieron diferencias para sumarse al luto.
El Knockout Boxing Club de Monclova lo describió como "un deportista ejemplar y un ser humano lleno de virtudes".
El Gimnasio de Box Municipal Marsopa Castro anunció que "la familia del boxeo está de luto".
La Liga Municipal de Fútbol de Castaños, aunque de una disciplina distinta, también alzó la voz: "Hoy el deporte de Castaños está de luto", escribieron al despedir a quien llamaron "un guerrero que dejó huella por su talento, esfuerzo y calidad humana".
Incluso el colectivo Chevroleteros Castaños se unió públicamente al dolor, evidenciando que el impacto de su partida rebasó los límites del boxeo.
UN CAMPEÓN DENTRO Y FUERA DEL RING
Para quienes lo conocieron, Isaías no era solo un boxeador prometedor, era el hijo, el amigo, el compañero que había demostrado que se puede competir en el ring sin abandonar los libros.
Su reciente graduación en enero como ingeniero de FIME era motivo de orgullo tanto para su familia como para su entrenador y su comunidad.
"Dejas un ring esperando para una próxima pelea, dejas a tu entrenador y a toda una comunidad triste por tu partida", escribió uno de los cientos de usuarios que le dieron el último adiós en redes sociales. "Fuiste y serás siempre un Gran Campeón."
A sus 23 años, Isaías "El Artillero" Rodríguez Carrizales cierra un capítulo que apenas comenzaba.
Castaños y la Región Centro lo despiden con pesar, pero también con el orgullo de haber contado entre los suyos a un joven que eligió siempre dar la pelea, dentro y fuera del ring.
Descanse en paz, Artillero.