Se refuerza la viabilidad jurídica y financiera de liquidar o subastar los activos de la empresa en partes
Monclova, Coah.- La Secretaría de Economía afirmó este jueves que la producción de laminados en caliente que Altos Hornos de México (AHMSA) dejó de fabricar, ya fue sustituida por su competidora Ternium, lo que tumba la narrativa sobre la importancia de que la acerera monclovense tenga que ser reactivada para llenar un supuesto vacío en el mercado del acero mexicano y fortalece la opción de que pueda ser vendida en partes.
La afirmación aparece en la resolución definitiva de la investigación antidumping sobre las importaciones de acero laminado en caliente procedentes de China y Vietnam, publicada este 3 de septiembre en el Diario Oficial de la Federación (DOF).
No se trata de una declaración política ni de una opinión empresarial. Es una conclusión de la autoridad federal sustentada en cifras de producción, capacidad instalada, ventas, importaciones y consumo nacional de acero.
En el punto 641 de la resolución, la Secretaría concluye expresamente que el nuevo laminador en caliente de Ternium “contribuyó a sustituir la producción de aceros laminados en caliente que AHMSA dejó de fabricar”.
La dependencia explica que Altos Hornos producía placa desde 4.75 milímetros de espesor, mientras que el nuevo laminador de Ternium puede fabricar productos de entre 1.2 y 25.4 milímetros. Por esa coincidencia en el rango de producción, determinó que la nueva instalación sustituyó el acero que AHMSA dejó de colocar en el mercado cuando suspendió sus operaciones entre finales de 2022 y principios de 2023. La conclusión completa aparece en la resolución definitiva publicada en el DOF.
Durante casi cuatro años, la posible reactivación de AHMSA se ha presentado como necesaria para recuperar miles de empleos, reconstruir la economía de la Región Centro de Coahuila y devolverle al país una capacidad siderúrgica supuestamente indispensable.
La resolución de Economía rompe una parte fundamental de esa narrativa. México siguió produciendo y consumiendo laminados en caliente sin que AHMSA volviera a encender sus hornos.
Durante el periodo analizado, la producción nacional orientada al mercado interno aumentó 11 por ciento, pese a la suspensión de la siderúrgica monclovense. El consumo nacional aparente creció 19 por ciento y el consumo interno lo hizo 59 por ciento.
Es decir, el mercado se expandió y fue abastecido sin la participación de Altos Hornos.
La Secretaría de Economía también descartó que la suspensión de AHMSA hubiera provocado una caída general de la oferta nacional. Por el contrario, constató que la industria mexicana dispone de capacidad instalada suficiente para cubrir la demanda de laminados en caliente.
Clientes de AHMSA reorganizan cadenas de suministros
Esa capacidad equivalió a 1.6 veces el consumo nacional aparente al inicio del periodo analizado y a 1.4 veces durante los dos periodos siguientes.
La utilización promedio de la capacidad instalada de Ternium se ubicó en 76 por ciento y llegó a 80 por ciento durante el periodo investigado. Por lo tanto, la empresa todavía mantenía capacidad disponible para incrementar su producción.
El resultado es una modificación de fondo en la discusión sobre el futuro de AHMSA. La pregunta ya no es únicamente cuánto dinero se necesita para reactivar la empresa, sino si existe mercado suficiente para vender rentablemente los millones de toneladas que podría producir.
Altos Hornos de México tenía una capacidad nominal superior a 5.5 millones de toneladas de acero líquido por año. En 2018, su último ejercicio con una producción relativamente normal, fabricó 4.52 millones de toneladas de acero líquido y aproximadamente 3.88 millones de toneladas de productos terminados. Ese año vendió alrededor de 3.78 millones de toneladas.
Una reactivación en niveles similares exigiría reconquistar una porción considerable del mercado mexicano. Sin embargo, durante más de tres años sus antiguos compradores reorganizaron sus cadenas de suministro y recurrieron a Ternium, ArcelorMittal, Grupo Acerero, centros de servicio y proveedores extranjeros.
Las importaciones procedieron principalmente de Estados Unidos, Japón, Corea, China y Vietnam.