“Lo curaron, lo bañaron, ya está sano. Es muy noble, muy agradecido”, cuentan en la oficina.
Monclova, Coah.- Solo llegó. Sin invitación, sin cita, pero con la cola entre las patas.
A mediados de agosto apareció en las instalaciones de la CMIC Delegación Centro-Norte de Coahuila un perro en situación de calle, lleno de pulgas, flaco y con los ojos infectados. Buscaba sombra, tal vez agua.
Encontró un hogar.
El personal administrativo de la cámara empresarial lo recibió, le dio de comer y no lo corrió. Lo bautizaron como “Peluchín”.
De “Solo vino” pasó a ser parte del equipo. Se instaló en la recepción, en el patio, donde lo dejaran. Y a casi dos meses de su llegada, la transformación es evidente.
Limpio, desparasitado y sanado, “Peluchín” hoy mueve la cola a quien entra a la CMIC. El cambio fue posible porque el presidente de la cámara, Humberto Prado, pagó de su bolsa los servicios del médico veterinario.
“Lo curaron, lo bañaron, ya está sano. Es muy noble, muy agradecido”, cuentan en la oficina.
Pero su estancia es temporal. Ahora la CMIC le busca lo que nunca ha tenido: un hogar definitivo.
Interesados en adoptar a “Peluchín” pueden comunicarse al 866 632 05 91 o acudir a las instalaciones de la cámara en Monclova. El perro que solo vino buscando refugio, ahora busca una familia.