En un clima de confidencialidad no se ha precisado el día y la hora, a fin de sorprender a obreros
Monclova, Coah.- Bajo un cerco de confidencialidad y sin fijar públicamente un día y hora precisos en el acuerdo judicial, el Juzgado Cuarto de Distrito con sede en Monclova, dio luz verde al procedimiento para retirar un montacargas industrial de 45 toneladas ubicado en las instalaciones de Altos Hornos de México (AHMSA).
La omisión deliberada de la fecha y hora exacta dentro del resolutivo sobre la diligencia, sugiere que las autoridades buscan ejecutar la extracción de forma sorpresiva para prevenir posibles bloqueos o enfrentamientos con los ex obreros que custodian los accesos de la siderúrgica. La resolución, firmada por la actuaria judicial, Selene Verenice Suárez Aguilar, en el expediente 429/2026 con fecha del 3 de agosto de 2026, concede facultades plenas al actuario asignado para apoyarse del uso de la fuerza pública si el escenario lo requiere.
Esta medida responde a los fallidos intentos previos cometidos por la empresa propietaria del equipo, Bravo Montacargas, cuyos apoderados legales han chocado con la resistencia de las cuadrillas de trabajadores que mantienen tomadas las entradas a la planta de Monclova.
El equipo pesado, valuado en estimaciones previas en varios millones de pesos, forma parte de los bienes reclamados por proveedores externos a través de juicios incidentales de separación dentro del Concurso Mercantil de la acera. Sin embargo, la clase trabajadora sostiene un rechazo sistemático a la sustracción de maquinaria e insumos, argumentando que la extracción de activos deteriora las garantías de liquidación de los salarios caídos acumulados tras años de parálisis laboral.
El clima de tensión en las puertas de la siderúrgica ha llevado a los grupos de defensa laboral a exigir que cualquier remoción de equipo se posponga hasta que concluya el proceso de subasta y venta de la empresa. Ante este panorama, el Juzgado optó por no hacer públicos los datos temporales específicos del operativo en los estrados convencionales, reservando la información para las partes notificadas por vía electrónica, con el fin de asegurar que la fuerza judicial y la empresa privada puedan ingresar al complejo industrial de manera inesperada.