Fernando, que el próximo 27 de noviembre cumplirá 65 años, es uno de los rostros más conocidos del movimiento obrero tras la quiebra de AHMSA.
Monclova, Coah.- Fernando Córdova Campos, ex trabajador del departamento de Laminación en Caliente Planta 1 de Altos Hornos de México, mantiene la promesa de no cortarse la barba hasta que le paguen su terminación. Ya va para cuatro años.
“Eso lo hice a propósito, a raíz de que nos dijeron que nos pagaban dentro de un mes, mes y medio, dos meses y no se reflejaron los pagos. Me hice ese propósito de dejarme la barba”, contó esta mañana de miércoles a la salida de misa en la explanada de la iglesia Santiago Apóstol, en el centro de Monclova.
Iba tomado de la mano de su esposa, María del Carmen Velázquez Morales.
“Venimos a darle gracias a Dios para que ya se arregle todo esto. Tanto como yo, como mis compañeros, ya estamos grandes para andar en estas cosas”.
Fernando, que el próximo 27 de noviembre cumplirá 65 años, es uno de los rostros más conocidos del movimiento obrero tras la quiebra de AHMSA. Sobrevive, dice, porque alcanzó a pensionarse.
“Yo cuando salí, como a los tres, cuatro meses empecé a mover mi pensión. Tenía 60 años y meses. Gracias a Dios la arreglé y con eso me estoy manteniendo”.
Sin embargo, el finiquito no llega.
“Voy a continuar con esta manda hasta que caiga el primer pago. Primeramente Dios”, afirma.
Devoto de la Virgen de San Juan de los Lagos -allá está confirmado, dice-, cada año va a darle gracias. Este año, la manda es doble.
“Soy muy devoto a ella. Casi por lo regular voy cada año a San Juan de los Lagos a darle gracias a la Virgen”.
Sobre la visita que hizo ayer Julián Torres Ávalos, del grupo de defensa laboral, al Congreso en la Ciudad de México, Fernando ve una luz de esperanza.
“Sí, ya con lo que se habló de la problemática que se está viviendo, el compañero Julián expresó las necesidades de nosotros como obreros. Dios quiera que esto se arregle”.
Asimismo, mandó un mensaje a sus compañeros para que no pierdan la fe y mantengan la esperanza de que se resuelva su situación.
“Que no perdamos la fe. Denle gracias a Dios cada vez que nos levantemos por un día más que nos da de vida. Que le echemos ganas, a pesar de que ya muchos compañeros se nos han ido. Quedan las señoras, los hijos, que también tienen que respetarles su pago”.
“Sí, que tengan fortaleza para salir adelante. Que no se depriman, que se dediquen a un deporte. Yo desde joven hago ejercicio, me inspiró Jorge Rivero, que a sus 88 años todavía tiene un físico envidiable”.
La barba le llega ya al pecho. Canosa, larga. No se la cortará hasta que reciba el pago de su terminación.