Radio en vivo

mon_divider
monclova-mobile-ads

Crece el culto y la fe por el Niño Fidencio

Previo a su fallecimiento en 1938, el curandero sostuvo que regresaría espiritualmente, “por eso toma su ‘cajones’ y ‘cajitas’

Previo a su fallecimiento en 1938, el curandero sostuvo que regresaría espiritualmente, “por eso toma su ‘cajones’ y ‘cajitas’
Creyentes del Niño Fidencio conmemoran su fallecimiento durante el mes de octubre. | ANÍBAL DÍAZ
Aníbal Díaz
ZOCALO | MONCLOVA
10-23-2023
Regresar

Espinazo, Coah.- Durante el fin de semana, creyentes del Niño Fidencio continuaron llegando al municipio de Espinazo -territorialmente ubicado entre Nuevo León y Coahuila- para conmemorar el fallecimiento del curandero, registrado el 19 de octubre de 1938.

“En este mes de octubre es la velación (sic), todos empezamos a ir desde un mes… muchos se quedan un mes, una semana, dos semanas, tres días, un día, según las posibilidades”,

explicó una ‘cajita’ de José de Jesús Fidencio Constantino Síntora, radicada en la colonia Borja, de Frontera -quien solicitó omitir sus datos generales.

La mujer añadió que las peregrinaciones hacia la Iglesia Fidencista ubicada en Espinazo se prolongan toda la semana, refiriéndose a estas acciones como penitencias,

“que por las maravillas que (El Niño) hace vamos y pagamos”, sostuvo.

A pregunta expresa, la entrevistada explicó que ‘las cajitas’ o ‘cajones’ del Niño Fidencio son personas que son poseídas por el espíritu del curandero, y que a través de ellas sana a personas de múltiples males.

“Son personas donde ‘baja’ espiritualmente el Niño Fidencio, toma su cuerpo para hacer curaciones, sanciones, las maravillas que él hace”, aseguró.

“Él puede curarnos, sanarnos, vamos con dolores de estómago, con cáncer, con (enfermedades en) el hígado, de cualquier enfermedad nos puede sanar”,

sostuvo la mujer.

A manera de contexto, ‘la cajita’ relató que José de Jesús Fidencio Constantino Síntora

“era una persona humilde… él vivía en San Luis Potosí y de ahí llegó a Espinazo”,

durante la época de la Revolución.

“Al llegar a Espinazo, él comenzó a hacer maravillas, él cura con puras hierbas del campo, con lo que él cortaba, él sanaba”, refirió.

Recordó también que Fidencio solía subir a un árbol de pirul, y de ahí arrojaba frutas a gente para curarla.

La entrevistada recordó una de las anécdotas más populares en torno al Niño, que refiere que en 1928, el presidente Plutarco Elías Calles lo visitó en Espinazo para que le realizara una curación; y que Fidencio se rehusó a subir al tren con el mandatario, quien tuvo qué descender del ferrocarril para recibir las atenciones del sanador.

La mujer acotó que previo a su fallecimiento, el curandero sostuvo que regresaría espiritualmente, “por eso toma su ‘cajones’ y ‘cajitas’”, recalcó.

Videos en Tiktok