Adultos mayores, los más asustados; pensaron que era incendio.
Monclova, Coah.- No eran trabajadores. Eran clientes que iban llegando, o buscando estacionamiento, cuando la alarma empezó a sonar.
Casi a las 11:30 de la mañana, el sonido los agarró a mitad de pasillo.
“Sabrá Dios, porque eran muchas, unas de acá y otras de allá y otras de acá, corriendo”, contaba una mujer que aún temblaba afuera.
No hubo explicación. Solo la orden, dijo Felícitas Escobedo, clienta de la tienda departamental ubicada en Carranza y Guerrero de la zona Centro.
“El guardia nomás sacan, salgan, salen y pues no, o sea...”, dijo.
Afuera, en el punto de reunión improvisado en la esquina de la plaza Alonso de León, los trabajadores se miraban entre sí.
José Guadalupe, cliente, habitante de la colonia Valle de San Miguel, iba llegando:
“Oí la alarma cuando íbamos llegando al estacionamiento y vi que la gente iba saliendo y como asustados. Para mí lo más práctico fue pensar que era un simulacro, me imagino, o una falsa alarma”.
Pero no todos lo tomaron con calma.
“Deberían avisar que es un simulacro, porque la gente se asusta, sobre todo las personas adultas, que es las que probablemente se pueden asustar más”, insistió.
Algunos pensaron en incendio, otros en asalto. Las que más se asustaron fueron las señoras mayores que estaban en cajas, dijeron testigos. Salieron agarradas del brazo, apresuradas.
Mientras personal de Tránsito contenía y luego regresaba a los trabajadores, y Protección Civil entraba a revisar el local, los clientes quedaron a la espera, preguntando qué había pasado.
Al final, solo fue el susto. Y la queja quedó: si va a ser simulacro, avisen antes.