La presunta responsable, fue sentenciada pero la resolución no ha podido ejecutarse por un amparo promovido por la defensa.
Monclova, Coah.- Nueve años después del accidente automovilístico ocurrido sobre la Avenida Suzanne Lou Pape, en el que perdió la vida la joven Leida Camila Ledesma Vielma, su madre, Laura Leticia Vielma Farías, asegura que la herida sigue abierta y que la justicia continúa sin llegar; sin “un gramo” de justicia.
El pasado 28 de julio se cumplieron nueve años del percance vial y el 31 de julio se recordó el fallecimiento de Camila, quien murió días después como consecuencia de las lesiones sufridas en el accidente, uno de los casos que mayor indignación ha generado en la Región Centro de Coahuila, debido a la prolongada batalla legal que ha enfrentado la familia.
De acuerdo con Laura Vielma, pese a que la conductora señalada como responsable, Rubí, fue sentenciada por un juez tras el proceso penal, la resolución no ha podido ejecutarse debido a un amparo promovido por la defensa, recurso que permanece pendiente de resolución desde hace aproximadamente dos años.
“Lo único que nos dicen es que están esperando que se resuelva ese amparo. Ya son casi dos años y seguimos igual”, lamentó.
Un proceso judicial que sigue sin concluir
El accidente ocurrió durante la mañana del 28 de julio de 2017, cuando un grupo de jóvenes regresaba de una reunión social. De acuerdo con la versión expuesta por la madre de Camila y con los antecedentes del caso, el vehículo era conducido presuntamente por Rubí, quien habría perdido el control de la unidad mientras circulaba a alta velocidad, provocando el fatal accidente.
Laura Vielma relató que, antes del percance, varios de los jóvenes habían asistido a una fiesta y posteriormente se reunieron en otro domicilio. Según los testimonios que le fueron compartidos por sobrevivientes del accidente, el propietario de la vivienda incluso ofreció trasladarlos o solicitar un taxi para evitar que condujeran en esas condiciones.
Sin embargo, decidieron retirarse en el vehículo conducido presuntamente por Rubí.
“Las muchachas cuentan que iba manejando muy recio, haciendo zigzag. Ellas le decían que tenían miedo y ella respondía que no pasaba nada, que incluso cuando andaba tomada y desvelada le gustaba manejar en carretera”, recordó.
Minutos después ocurrió el accidente que cambiaría para siempre la vida de ambas familias.
“Nunca hubo un gesto de humildad”
Laura Vielma aseguró que durante estos nueve años nunca ha existido un acercamiento directo por parte de Rubí para ofrecer una disculpa.
De la misma manera, relató que únicamente la madre de la hoy sentenciada acudió hace aproximadamente un año a buscarla para pedirle que dejara el conflicto “por la paz”, argumentando que su hija enfrentaba problemas de salud que requerían estudios médicos.
Poco tiempo después, explicó, recibieron una notificación en la que la defensa solicitaba autorización para retirar temporalmente el brazalete electrónico que portaba Rubí con el fin de acudir a consultas médicas.
“Accedimos para que pudiera hacerse los estudios y después ya le retiraron completamente el brazalete. Hoy ya no tiene ninguna medida cautelar”, expresó la madre de Camila, que no cesa en su exigencia de justicia por la muerte de su hija de tan sólo 15 años.
La madre de Camila afirmó que esta situación incrementó su sensación de incertidumbre al considerar que actualmente no existe ninguna garantía que asegure el cumplimiento de la sentencia.
“Voy a seguir hasta que se haga justicia”
A pesar del tiempo transcurrido, Laura Vielma sostiene que no abandonará la lucha jurídica.
“Cuando creímos que por fin había justicia, menos de un mes después surgió el amparo y todo volvió a detenerse. Yo voy a seguir hasta que se haga justicia”, afirmó.
Reconoció además el respaldo que, asegura, ha recibido de los medios de comunicación durante todos estos años.
“Este caso no ha recibido carpetazo porque no lo hemos permitido. Gracias también a los medios de comunicación que siempre nos han apoyado haciendo visible lo que está pasando.”
El dolor que nunca desaparece
Entre lágrimas, Laura explicó que ninguna otra experiencia puede compararse con la pérdida de un hijo.
“No hay un límite para llorarle a un hijo. Cuando uno cree que ha sufrido por otras cosas, entiende que nada se compara con perderlo.”
Después de la muerte de Camila, dijo que encontró refugio en el trabajo y en ayudar a otras personas.
Recordó que durante una administración municipal encabezada por el entonces alcalde ‘Lencho’ Siller recibió una oportunidad laboral que le permitió mantenerse ocupada mientras enfrentaba el duelo.
“Los primeros meses fueron solamente llorar. Después empecé a ocupar mi tiempo ayudando a la gente, haciendo gestoría, aconsejando a quienes lo necesitaban.”
Llamado a las autoridades
Laura Vielma considera que la demora en el cumplimiento de la sentencia responde a fallas dentro del propio sistema judicial.
Cuestionó que algunos recursos legales sean resueltos con rapidez, mientras que el amparo relacionado con el caso permanece pendiente desde hace años.
“¿Cómo es posible que otros permisos o recursos salgan tan rápido y este asunto siga detenido? La gente sabe que aquí quienes no han hecho bien su trabajo son las autoridades.”
Finalmente, envió un mensaje a los padres de familia para mantenerse atentos a sus hijos y asumir responsabilidades cuando sea necesario.
“Antes de denunciar pregunté qué había pasado realmente. Mi intención nunca fue perjudicar a nadie, pero cuando entendí cómo ocurrieron las cosas, decidí buscar justicia. Los padres también debemos aceptar cuando nuestros hijos se equivocan.”
A nueve años del fallecimiento de Leida Camila Ledesma Vielma, su madre asegura que seguirá tocando las puertas que sean necesarias hasta que la sentencia emitida por la autoridad judicial pueda cumplirse y el caso tenga un desenlace definitivo.