El alcalde Carlos Fernando Villarreal Pérez, encabezó los honores a la Bandera la mañana de ayer.
Monclova, Coah.- El alcalde Carlos Fernando Villarreal Pérez, encabezó los honores a la Bandera la mañana de ayer, en el marco del Lunes Cívico celebrado en la Escuela Primaria Cuauhtémoc y participó en la entrega simbólica de ocho tambores y ocho cornetas para la banda de guerra del plantel.
En el evento estuvieron presentes integrantes del Cabildo, autoridades educativas, directores municipales, personal docente y manual, padres de familia y elementos de Seguridad Pública, quienes acompañaron a la comunidad escolar en esta ceremonia cívica.
Entre las autoridades asistentes se encontraron Abraham Segundo González Ruiz, subdirector de Servicios Educativos en la Región Centro; Esra Cavazos del Bosque, coordinadora de Mejora Coahuila en Monclova; Jaquelín Campos Martínez, regidora de Arte y Cultura; Ciro Joel de los Ángeles Palomo, secretario del Ayuntamiento; Clara Yuridia Briseño Hernández, directora de Educación; José Israel Carreón Carrillo, jefe de sector y Julia Catalina Salazar, supervisora de la Zona Escolar.
También estuvo presente Martha Isabela de Hoyos de los Santos, subdirectora del plantel, así como la alumna Mayté Alexia Cuevas Armendáriz, representante de la comunidad estudiantil.
Agradece visita del Alcalde
Durante las palabras de bienvenida, Martha Isabela de Hoyos de los Santos agradeció la visita del Alcalde y destacó la importancia de mantener una coordinación permanente entre las autoridades municipales y educativas para ofrecer a los estudiantes espacios dignos, seguros y propicios para su aprendizaje.
Señaló que la colaboración entre ambas instancias es indispensable para fortalecer la educación, al considerar que cada acción en beneficio de las escuelas representa una oportunidad para que niñas y niños desarrollen sus capacidades y alcancen sus metas.
Uno de los momentos centrales de la ceremonia fue la entrega simbólica de ocho tambores y ocho cornetas para la banda de guerra de la escuela, apoyos otorgados a través de la Secretaría de Educación, con el respaldo del G obernador del Estado.
Abraham Segundo González Ruiz expresó su satisfacción por concretar esta entrega y recordó que el maestro responsable de la banda había insistido en la solicitud del equipo. Incluso, comentó que durante un encuentro reciente le aseguró que el apoyo se cumpliría.
La recepción de los instrumentos estuvo a cargo de la alumna Mayté Alexia Cuevas Armendáriz, en representación de sus compañeros y del maestro de la banda de guerra, José Adrián Rosales Arrambide.
Sueño cumplido
En su mensaje de agradecimiento, la estudiante destacó que la entrega representa la realización de un sueño que comenzó hace seis años, cuando se solicitó apoyo a distintas instancias para fortalecer las actividades de la banda de guerra.
Afirmó que los instrumentos significan mucho más que nuevo equipo, pues permitirán que más estudiantes se integren a esta actividad, desarrollen sus habilidades y participen en la formación cívica de la institución. Asimismo, agradeció a las autoridades por escuchar la petición y hacer posible este beneficio para las generaciones actuales y futuras.
Destaca participación de banda de guerra
En su intervención, el alcalde Carlos Fernando Villarreal Pérez agradeció el recibimiento de la comunidad educativa y destacó la participación de la banda de guerra de la Primaria Cuauhtémoc en actividades cívicas, entre ellas su reciente asistencia a la Universidad Pedagógica Nacional (UPN).
El Edil señaló que la adquisición de más instrumentos permitirá que un mayor número de alumnos se incorpore a la banda, al mencionar que existe interés de otros estudiantes por participar.
Asimismo, resaltó que actividades como esta contribuyen al desarrollo integral de la niñez, al fomentar valores como la disciplina, la coordinación, la perseverancia y el trabajo en equipo.
“Tenemos que estar coordinados para que suenen las notas y apoyarnos”, expresó al referirse a la importancia de que los integrantes de la banda se ayuden mutuamente para avanzar y alcanzar sus objetivos.
Villarreal Pérez reconoció también el compromiso de los padres de familia, docentes y directivos, al señalar que la educación se construye mediante la participación conjunta desde el hogar, las aulas y las actividades complementarias que contribuyen a la formación de los estudiantes.
Rinden homenaje a ‘Cuauh’ en escuela
En una de las paredes de la escuela Cuauhtémoc, en la colonia Obrera, un perrito de color café oscuro y ojos verdes parece seguir atento a lo que ocurre dentro del plantel. Su nombre era Cuauh y aunque hace dos o tres años dejó de acompañar a maestros y alumnos, su recuerdo permanece en un mural que guarda parte de la historia de esta comunidad escolar.
La pintura, realizada por el artista monclovense Honer, llamó la atención durante el evento cívico al que acudió el alcalde Carlos Fernando Villarreal Pérez para entregar equipo a la banda de guerra. Detrás de la imagen hay una historia de cariño, convivencia y despedida que la subdirectora Martha de Hoyos compartió al recordar al animalito, que sin pertenecer oficialmente a la escuela, terminó convirtiéndose en uno de sus integrantes más queridos.
Era un ‘alumno’ más
“Llegó hace tiempo un perrito que quisimos mucho, lo adoptamos. Era un perrito muy noble, muy travieso, convivía mucho con nosotros, con los alumnos, con los maestros; incluso entraba en los salones y tomaba clases”, contó la profesora, quien tiene aproximadamente 13 años trabajando en el plantel.
“Cuauh” llegó sin que nadie supiera de dónde venía ni quién era su dueño. Poco a poco se ganó la confianza de todos y comenzó a recorrer los pasillos y entrar a las aulas como si fuera un alumno más.
La maestra recordó especialmente cómo el perrito entraba al salón del profesor Jorge y se acomodaba a escuchar la clase. Por más que intentaban sacarlo, volvía a aparecer, hasta que dejó de ser un visitante para convertirse en parte de la vida diaria de la escuela.
También era bien recibido en la dirección, donde saludaba a quienes encontraba, obedecía indicaciones y hasta daba la patita. Su nobleza hizo que los niños convivieran con él sin temor
Aunque entraba y salía del plantel, “Cuauh” había encontrado ahí un lugar dónde quedarse. Durante aproximadamente dos años recibió cuidados y cariño de los maestros, quienes incluso se organizaban para dejarle croquetas cuando salían de vacaciones, con apoyo de los vecinos.
La dolorosa despedida
Sin embargo, llegó el momento en que enfermó. Los docentes se unieron para llevarlo a recibir atención médica, pero descubrieron que padecía una enfermedad terminal y que ya no había posibilidades de recuperarlo.