Tendrá que irse a vivir con sus padres y espera que el rentero les pague algunos daños a sus pertenencias
Monclova, Coah.- “Lo material se recupera con la voluntad de Dios, al rato te vuelves a hacer de tus cosas, pero una vida no”, expresó María de Jesús Esquivel, luego de que su hijo, Jesús Antonio Muñoz Esquivel, su nuera y sus dos nietos lograran salir ilesos del colapso de una losa que destruyó por completo la recámara donde habitaban en una vivienda de renta en la colonia Tierra y Libertad.
El incidente ocurrió en un domicilio ubicado sobre la Calle 32, donde la familia tenía aproximadamente tres años viviendo. De acuerdo con los familiares, la estructura comenzó a desprenderse debido a la humedad acumulada y a presuntas deficiencias en la construcción de la placa, hasta que finalmente colapsó.
En la vivienda habitaban cuatro personas: Jesús Antonio, su esposa y sus hijos de siete y tres años de edad. La habitación afectada era precisamente la recámara donde se encontraban gran parte de sus pertenencias.
Los familiares señalaron que el derrumbe ocurrió de manera progresiva. Primero comenzaron a caer fragmentos del techo y posteriormente la losa se vino abajo por completo. Afortunadamente, los ocupantes lograron ponerse a salvo segundos antes del colapso.
“Ya mero pasa una tragedia”, comentó Juan Muñoz Toscano, el padre del afectado, al recordar que su hijo alcanzó a salir cuando la estructura terminó de desplomarse.
Tras recibir una llamada de emergencia, los padres de Jesús Antonio acudieron de inmediato al domicilio temiendo lo peor. Sin embargo, al llegar confirmaron que no había personas lesionadas, aunque las pérdidas materiales fueron totales.
Muebles, ropa, pantallas, aparatos electrónicos y otros objetos quedaron sepultados bajo los escombros o resultaron inservibles tras el derrumbe. La familia aseguró que prácticamente nada de lo que se encontraba en la habitación pudo recuperarse.
La madre del afectado, María de Jesús Esquivel, reconoció que el mayor susto fue pensar que su hijo, su nuera y sus nietos pudieran haber resultado heridos. “Gracias a Dios no pasó a mayores. Solamente fueron daños materiales”, comentó.