El colectivo “Búsqueda Nacional en Vida” ingresó ayer al penal de Monclova para mostrar a los reos fotografías de sus seres queridos
Monclova, Coah.- Familiares de personas desaparecidas procedentes de 15 estados del país que forman parte del colectivo “Búsqueda Nacional en Vida” ingresaron ayer al penal de Monclova para mostrar a los reos fotografías de sus seres queridos desaparecidos, con el objetivo de que, en caso que alguno los reconozca, proporcione información para abrir líneas de investigación que pueda conducir a su localización.
El colectivo, conformado en su mayoría por mujeres, se trasladó al centro penitenciario a bordo de dos autobuses de pasajeros, de los cuales descendieron con pancartas con fotografías de las personas que buscan desde hace años, para mostrarlas a los internos.

A bordo de dos autobuses de pasajeros llegaron al penal de Monclova integrantes del colectivo “Búsqueda Nacional en Vida”.
Pesquisas en el penal
Celia Rodríguez, coordinadora del colectivo, informó que la idea de ingresar al penal era para que las familias puedan hacer un muestreo de las fotos a las personas privadas de su libertad, y en caso de reconocer a alguien se recaba esa información con el fin de abrir líneas de investigación que puedan conducir a su localización.
Añadió que también esperaban consultar si alguno de los reos pudiera reconocer a algunas personas desaparecidas y ver si fueron compañeros del centro penitenciario, para pedirle alguna información adicional de ellos.
Incluso, dijo, no descartaban encontrar en el penal a algún reo reportado como desaparecido que no haya podido tener comunicación con su familia.
Sostuvo que este tipo de acciones han arrojado resultados positivos, y citó como ejemplo que a lo largo de casi 10 años han localizado a nueve personas desaparecidas con vida, y también se han iniciado líneas de investigación de personas sin vida.
Destacó que hoy continuarán con sus acciones de búsqueda de personas desaparecidas en 10 anexos de Monclova, y posteriormente harán lo propio en el penal varonil y femenil de Piedras Negras.
La entrevistada manifestó que es importante que la población deje la indiferencia e indolencia hacia las personas desaparecidas, pues ya ni siquiera se le puede llamar una crisis porque es algo crónico, ya que son 135 mil personas desaparecidas y 83 mil sin identificar en todo el país.
‘Queremos llevarles una flor con dignidad’
A diez años de incursionar en los rincones más oscuros del sistema penitenciario han demostrado que la perseverancia ciudadana rinde frutos, logrando la localización de nueve personas con vida y diversos hallazgos sin vida a través de líneas de investigación impulsadas por la sociedad civil, así lo informó Frenny Ramírez, coordinadora de la ‘Búsqueda Nacional en Vida’ del programa de Derechos Humanos, proveniente de la Ciudad de México.
Explicó que frente a la omisión institucional y el rezago en las indagatorias oficiales, los colectivos han convertido los centros de reclusión en puntos clave de rastreo para descifrar el paradero de cientos de víctimas de desaparición forzada.
Ramírez dio a conocer que cada incursión a estos espacios penitenciarios representa una oportunidad real de abrir expedientes que las autoridades daban por cerrados.
“Saber que después de tanto esfuerzo hemos devuelto a nueve personas con vida a sus hogares nos confirma que tocar las puertas de las cárceles vale cada lágrima derramada”, comentó.
Dijo que el impacto de estas acciones no se limita únicamente a los reclusos que deciden romper el pacto de silencio, sino que activa una red de datos que trasciende los muros de los penales. Al cotejar fotografías y expedientes con la población privada de la libertad, las familias logran tejer hilos conductores que posteriormente derivan en la ubicación de restos humanos o en la liberación de quienes permanecían ocultos bajo el yugo de la criminalidad.
“Encontrar a nuestros seres queridos sin vida duele en lo más profundo, pero al menos nos otorga la certeza de cerrar el duelo y llevarles una flor con dignidad”, agregó.
Informó que el balance de una década evidencia que la labor de los colectivos supera con creces la efectividad de las fiscalías y dependencias encargadas de procurar justicia y la recolección de testimonios directos en lugares como el penal de Monclova y los próximos centros a visitar en Piedras Negras demuestra que la estrategia de buscar vida dentro del encierro es un mecanismo indispensable de rescate humanitario.
“Ninguna estadística oficial podrá borrar el mérito de un esfuerzo colectivo que, sin recursos suficientes pero con el corazón intacto, ha logrado lo que el Estado ignoró durante años”, añadió.
Por último, Frenny Ramírez, dijo que las brigadas continúan su recorrido por anexos y centros penitenciarios de la entidad, los resultados acumulados reafirman que la organización comunitaria sigue siendo la única herramienta verdaderamente efectiva para enfrentar la crisis de desapariciones en el país.