Las agresiones a mujeres se originan por machismo o consumo de alcohol o drogas
Monclova, Coah.- De enero a junio de este año, los seis Centros de Justicia y Empoderamiento para las Mujeres atendieron 5 mil 800 mujeres por primera vez. Comparado con el mismo periodo de 2025, cuando se registraron 6 mil 300 usuarias, representa una disminución cercana al 10 por ciento.
Sin embargo, Valdés aclaró que esta reducción corresponde únicamente a mujeres de nuevo ingreso y no significa que la violencia haya desaparecido.
Actualmente existen 15 mil mujeres subsecuentes, es decir, usuarias que iniciaron su proceso en meses o incluso años anteriores y continúan recibiendo atención psicológica, asesoría jurídica, acompañamiento para presentar denuncias, capacitación laboral o programas de empoderamiento.
“Una mujer puede haber llegado por primera vez en noviembre del año pasado y seguir asistiendo hoy a terapia psicológica, cursos de capacitación o acompañamiento legal. Para nosotros eso representa un avance enorme porque quiere decir que decidió no enfrentar sola la violencia”, explicó.
MACHISMO Y ADICCIONES
La Secretaria señaló que los datos recopilados por los Centros de Justicia muestran con claridad cuáles son los factores que originan la violencia familiar.
El 60 por ciento de los casos atendidos tienen su origen en conductas machistas, mientras que otro 25 por ciento está relacionado con el consumo de alcohol o drogas por parte del agresor. A su juicio, estos números reflejan que el problema continúa siendo profundamente cultural.
“Tenemos que seguir trabajando desde la educación, desde los valores y desde el respeto. Es una responsabilidad compartida entre gobierno, escuelas, familias, empresas y sociedad. Si no cambiamos esa cultura, la violencia seguirá reproduciéndose”, afirmó.
Añadió que el consumo de sustancias suele agravar la intensidad de las agresiones.
“Cuando una persona está bajo los efectos del alcohol o las drogas pierde el control de sus emociones y eso puede detonar conductas mucho más violentas y agresivas.”
VIOLENCIA NO INICIA CON GOLPES
Uno de los aspectos que más preocupa a la Secretaría de las Mujeres es que muchas jóvenes normalizan conductas de control que representan las primeras manifestaciones de violencia.
La funcionaria explicó que pedir las contraseñas del teléfono, revisar constantemente las redes sociales, prohibir cierta forma de vestir o decidir con quién puede convivir la pareja son formas de violencia que suelen minimizarse.
“Muchas adolescentes creen que esos actos son muestras de amor, cuando en realidad ya existe un intento de controlar a la otra persona.”
Por ello, actualmente se desarrollan campañas preventivas en secundarias, preparatorias y universidades utilizando el Violentómetro, herramienta que permite identificar cómo la violencia escala gradualmente.
“Primero aparecen los insultos, luego el control, después las amenazas, más tarde los golpes y, si no se pone un límite, puede terminar en un feminicidio”, advirtió.
DESISTE 80% DE MUJERES
Uno de los datos que más llamó la atención durante la entrevista es que apenas el 20 por ciento de las mujeres que denuncian deciden continuar el procedimiento legal. La mayoría desiste antes de concluir el proceso.
Valdés explicó que detrás de esa decisión existen múltiples factores.
Muchas mujeres reciben amenazas de perder a sus hijos, dejar de recibir apoyo económico o sufrir represalias por parte del agresor.