Este año el enfoque se centra en la reconciliación del tejido social y fortalecimiento de lazos consanguíneos
Monclova, Coah.- Con el fin de transformar el entorno familiar en el principal refugio contra la discriminación, Jonathan Emanuel Villanueva de Luna, miembro del comité organizador, anunció la realización de la próxima marcha del Orgullo LGBT en Monclova, programada para el sábado 27 de junio, a las 17:00 horas.
El activista destacó que este año el enfoque principal se centra en la reconciliación del tejido social y el fortalecimiento de los lazos consanguíneos, buscando dejar atrás el rechazo histórico que ha marginado a cientos de personas en la región.
El contingente iniciará su marcha desde las inmediaciones del Teatro de la Ciudad y recorrerá el bulevar Harold R. Pape, teniendo como punto final la Plaza del Magisterio.
Los coordinadores proyectan una afluencia cercana a los 2,000 asistentes, incluyendo delegaciones y colectivos provenientes de diversos municipios de Coahuila, quienes se sumarán a este llamado de visibilidad y exigencia de derechos fundamentales.
“Nuestra meta principal es derribar las barreras del prejuicio dentro del hogar. Buscamos de manera genuina que los padres de familia, los hermanos y los hijos caminen junto a nosotros, entendiendo que el amor familiar debe ser incondicional y el primer escudo ante un mundo exterior que muchas veces resulta hostil”, explicó.
Villanueva de Luna, dijo que la movilización también funcionará como una plataforma de exigencia política y social. Villanueva de Luna enfatizó que la comunidad transgénero sigue siendo el sector que resiente con mayor fuerza la exclusión en los ámbitos laborales y civiles, por lo que urgió a los legisladores locales a estructurar un marco normativo que castigue la discriminación institucionalizada y garantice oportunidades equitativas para todas las identidades.
Dijo que se abordó el impacto psicológico que el aislamiento y el miedo al rechazo provocan en quienes aún no expresan libremente su orientación sexual.
El organizador dijo que los índices de ansiedad y depresión en la juventud local son un reflejo directo de la falta de empatía social, concluyendo que es urgente transitar hacia una madurez colectiva que permita la convivencia armónica y digna en la sociedad coahuilense.