Mientras miles de personas aplauden el ingenio del padre, otros cuestionan si fue demasiado lejos
Un padre en Tailandia se volvió viral en redes sociales tras recurrir a un método poco convencional —y para muchos, extremo— para combatir la adicción de su hijo a los dispositivos electrónicos. Cansado de que el menor pasara horas frente al iPad, el hombre decidió darle una lección que difícilmente olvidaría.
De acuerdo con el propietario del video difundido en plataformas digitales, el padre aprovechó que el niño dormía para maquillarlo alrededor de los ojos con sombras oscuras, simulando profundas ojeras. Al despertar, el niño corrió a tomar el dispositivo electrónico y luego de estarlo usando algunos minutos el padre pidió al menor que se mirara al espejo, asegurándole que algo extraño le estaba sucediendo en el rostro a consecuencia directa del uso excesivo del iPad.
El niño corrió rápidamente y el susto fue tal que el niño creyó que sus ojos se estaban “dañando” por pasar tanto tiempo frente a la pantalla por lo que el impacto psicológico fue inmediato. Según se relata, desde ese momento el pequeño evita tocar cualquier dispositivo electrónico, lo que para algunos usuarios representa una solución “creativa y efectiva” frente a un problema que preocupa cada vez más a padres de familia.
Sin embargo, la historia ha generado una intensa discusión en redes sociales. Mientras miles de personas aplauden el ingenio del padre, otros cuestionan si el susto fue demasiado lejos. El video también provocó que muchos usuarios compartieran experiencias similares que vivieron en su infancia, por ejemplo el usuario Luis Trillo (@LJTB) relató que su padre logró que dejara de chuparse el dedo mediante un engaño que lo hizo llorar, pero terminó siendo efectivo.
أب تايلاندي سئم إدمان ابنه للأيباد والأجهزة الإلكترونية
— Saif (@diol2n) January 27, 2026
قام باستخدام حيلة للقضاء على الإدمان، والطفل نائم، وضع مكياجًا حول عينه، وجعله يبدأ باستخدام الأيباد، وقال: "هذا بسببه"
الاساليب مثل هذه ما تعتبر غلط؟ pic.twitter.com/viUyhInKge
No obstante, otros comentarios fueron más críticos. Algunos señalaron que lo correcto es establecer límites claros sin hacerle creer al menor que ya se causó un daño físico. “Ocupemos el rol que nos corresponde como padres y asumamos las consecuencias, sabiendo que es por su bien”, escribió un usuario.