La fiebre por el álbum del Mundial 2026 desató una polémica en México
Ciudad de México.— La fiebre por el álbum del Mundial 2026 desató una polémica en México, y es que videos e imágenes difundidas en redes sociales muestran carritos llenos de cajas del producto en tiendas Costco, presuntamente adquiridas por revendedores para su reventa en línea o personal.
La escena, como la de la imagen, exhibe el acaparamiento masivo y reabre el debate sobre prácticas que afectan directamente al consumidor final.
El fenómeno no es nuevo, pero esta vez escaló por la viralización del tema en plataformas como X (antes Twitter), donde usuarios denunciaron escasez y sobreprecios.
En el centro de la conversación aparece el influencer Werevertumorro, quien previamente había comentado sobre dinámicas de reventa y consumo masivo, ayudando a amplificar el tema entre audiencias jóvenes.
Costco: El negocio detrás del álbum Panini
El álbum Panini del Mundial 2026 no es un producto cualquiera ya que es una máquina de consumo recurrente.
De acuerdo con datos difundidos en redes y plataformas de coleccionismo, el álbum base puede costar alrededor de 99 pesos, mientras que la versión de pasta dura alcanza los 349 pesos. Cada sobre de estampas se vende por separado, lo que multiplica el gasto total.
Completar la colección puede implicar una inversión de miles de pesos debido a que en ediciones anteriores, especialistas en consumo estimaron que llenar el álbum podía costar entre 10 mil y 15 mil pesos, dependiendo del intercambio y la suerte del comprador.
Este modelo incentiva compras masivas desde el inicio, lo que explica por qué productos como los paquetes exclusivos de Costco, que incluyen álbum y decenas de sobres, se vuelven altamente codiciados.
Para los revendedores, el margen está en la escasez, ya que al adquirir grandes volúmenes, pueden controlar la oferta en plataformas digitales y vender a precios superiores, especialmente en las primeras semanas de lanzamiento.
Redes sociales amplifican la indignación
La polémica no solo gira en torno al producto, sino a la percepción de abuso. Usuarios en redes han criticado que el acaparamiento impide que familias y coleccionistas casuales accedan al álbum a precio regular. Las imágenes de carritos llenos se han convertido en símbolo de esta práctica.
El tema también conecta con un fenómeno más amplio, ya que la reventa sistemática de productos populares en México, desde pasteles de Costco hasta boletos de conciertos.
De la conversación digital al fenómeno de reventa
El caso del álbum Panini no surgió de la nada, en realidad, forma parte de una cadena de contenidos y dinámicas digitales que comenzaron semanas antes del lanzamiento masivo.
El influencer Werevertumorro fue uno de los primeros en detonar la conversación al hablar abiertamente del potencial de negocio alrededor del álbum, incluso sugiriendo la compra de cajas en Estados Unidos para revenderlas en México, donde la demanda es mayor.
A partir de ahí, el tema escaló principalmente en redes sociales comenzaron a circular videos de “unboxings”, comparativas de precios y recomendaciones sobre qué versión del álbum comprar, generando un efecto de urgencia entre consumidores.
Este tipo de contenido, que acumula miles de visualizaciones en cuestión de horas, no solo promueve el producto, también incentiva compras masivas desde el primer día, elevando la presión sobre el inventario disponible.
El patrón se repite en cada ciclo mundialista, pero en 2026 se amplifica por la combinación de influencers, redes sociales y tiendas con paquetes exclusivos como Costco.
El resultado es un ecosistema donde el entretenimiento digital, la especulación y el consumo se cruzan, lo que inicia como contenido viral termina impactando directamente en la disponibilidad del producto en anaquel y en el bolsillo del consumidor.