La analista geopolítica Stephanie Henaro advierte que las recientes amenazas de Donald Trump sobre una intervención directa en México reflejan un cambio de paradigma: Washington comienza a ver a su vecino no como un socio
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió ayer sobre una posible intervención directa contra los cárteles del narcotráfico en México, si el gobierno federal no asume su responsabilidad. Esta declaración, realizada ha generado un análisis profundo. Stephanie Henaro, analista geopolítica en Washington, señaló que esta postura marca un cambio significativo en la relación bilateral.
"Va a combatir a los cárteles del narcotráfico en México y que lo va a hacer directamente si el gobierno federal no asume su responsabilidad", declaró el presidente de Estados Unidos.
Desde la Cumbre de Norteamérica en Washington, la analista explicó a los micrófonos de El Heraldo Radio que la advertencia de Trump, aunque recurrente, ahora parece más directa. Fuentes del gobierno estadounidense indican que la situación escaló por la crisis de seguridad en Chihuahua y la reacción del gobierno mexicano ante la muerte de agentes de la CIA. Henaro destacó que la situación en "México-Sinaloa" es utilizada como una "radiografía del Estado mexicano del siglo XXI hacia el exterior".

Este escenario se enmarca en un realineamiento hemisférico, donde Estados Unidos, bajo la Doctrina Monroe, señalaría el fin del diálogo con México para dar paso a acciones unilaterales. Esta situación es preocupante, especialmente ante la renegociación del T-MEC, donde la seguridad podría ser un tema difícil.
"México está siendo considerado como una amenaza de seguridad hemisférica y entonces deja de ser ese socio incómodo para bajar a una categoría como la de Venezuela o la de Cuba", afirmó Henaro. No obstante, puntualizó que México no es comparable con esos países ni con Irán, y las consecuencias de una intervención terrestre serían significativas.
Una posible intervención terrestre en México, aunque impopular en otras intervenciones extranjeras, podría ser bien recibida en algunos sectores de Estados Unidos que ven a México como una amenaza y buscan paz y reducción del consumo de drogas. Sin embargo, Henaro enfatizó que el problema del narcotráfico es global y compartido. Además, la soberanía se está transformando en un concepto hemisférico, influenciado por la fatiga democrática en la región.

La analista también reveló que el gobierno estadounidense tiene nombres de políticos con nexos con el narcotráfico listos para ser revelados, lo que podría generar una crisis política interna en México.
"Cada vez van a ser nombres de una escala mayor, mucho más cercanos al poder y esto también puede generar una crisis política interna en México", advirtió Henaro.
Respecto a Chihuahua, Henaro indicó que miembros del gabinete estadounidense se sintieron "maltratados" por la respuesta del gobierno mexicano, ya que este "no tenía información" sobre una operación. La analista concluyó que es fundamental respetar los límites y fomentar la transparencia y un mayor diálogo entre México y Estados Unidos, dada la diferencia de percepciones entre Washington y la Ciudad de México.