Mientras realizaba un recorrido por la zona de Cape Point, un pescador notó que se encontraba rodeado por una gran cantidad de tiburones spinner
Durante un tranquilo viaje de pesca en el que tenía toda la intención de obtener un atún, Brett Barley logró pescar un tiburón… pero esas no eran las únicas malas noticias.
Mediante un video capturado con una minicámara, el pescador y surfista experto detalló que, sin querer, un tiburón spinner mordió el anzuelo que estaba destinado a un atún negro.
Con su poderosa mandíbula, el tiburón logró soltarse, solo para volver con más de una decena de sus amigos para rodear la moto acuática de Barley, quien en ningún momento perdió la calma.
“Si hay un tiburón en la superficie, por lo menos hay 10 bajo el agua”, señaló el experto, quien detalló que el encuentro con los escualos ocurrió en Cape Point, en la costa de Carolina del Norte.
No. Como muchos mitos alrededor de los tiburones, el hecho de que una gota de sangre es suficiente para llamar la atención de los escualos solo es una leyenda amplificada por el cine.
Al ser los depredadores más importantes del mundo marino, los escualos no tienen quien los cace al interior de los océanos, por lo que su función es mantener el equilibrio entre las especies inferiores, además de limpiar las aguas de peces muertos o muy enfermos.
Usualmente, los tiburones no atacan a los pescadores o nadadores, salvo por curiosidad o porque se sientan amenazados de alguna forma, ya sea por un movimiento brusco o agresivo.
En este caso, el pescador se encontraba en una de las zonas más densamente pobladas de tiburones. En particular, la especie spinner es conocida por formar cardúmenes de varias docenas de individuos que migran juntos.