El humanoide recibió un rosario budista en un templo de Seúl: la espiritualidad entra en la era de la inteligencia artificial
En una escena que mezcla tradición milenaria y tecnología de vanguardia, el robot humanoide Gabi ha participado en una ceremonia budista en el templo Jogye Temple, uno de los centros más importantes del budismo coreano, situado en pleno corazón de Seoul.
Durante el acto, celebrado el 6 de mayo de 2026, el robot recibió un rosario budista —conocido como mala— como parte simbólica de una ceremonia de ordenación. La imagen, difundida por la agencia Yonhap, ha dado la vuelta al mundo y ha abierto un debate fascinante: ¿puede la inteligencia artificial formar parte de la vida espiritual?
El rosario budista no es un simple objeto ceremonial. Tradicionalmente, representa el compromiso con la meditación, la atención plena y el camino espiritual. Entregarlo a Gabi no implica que el robot sea “monje”, pero sí simboliza la voluntad de integrar la tecnología en la difusión de enseñanzas religiosas y culturales.
En el budismo coreano, especialmente dentro de la orden Jogye, existe una larga tradición de adaptación a los cambios sociales. La presencia de Gabi se interpreta como un experimento para explorar nuevas formas de enseñanza, comunicación y acompañamiento espiritual en una sociedad cada vez más digitalizada.
El robot Gabi está diseñado para interactuar con personas, responder preguntas y participar en actividades educativas. Su presencia en el templo no es casual: Corea del Sur es uno de los países más avanzados en robótica e inteligencia artificial, y las instituciones religiosas buscan nuevas formas de conectar con generaciones jóvenes.

Los responsables del templo consideran que la tecnología puede convertirse en una herramienta para acercar la filosofía budista a quienes viven inmersos en la cultura digital. Gabi podría, por ejemplo:
La imagen del robot recibiendo el rosario ha generado preguntas en todo el mundo:
¿Puede una máquina participar en rituales religiosos? ¿Dónde termina la tradición y empieza la innovación?
Para algunos, se trata de una iniciativa inspiradora que demuestra la capacidad de las religiones para adaptarse al siglo XXI. Para otros, abre interrogantes sobre los límites entre lo humano y lo artificial en ámbitos profundamente espirituales.
Lo cierto es que la escena vivida en Jogye Temple marca un momento simbólico: por primera vez, un robot ha sido incluido de forma visible en un ritual budista, reflejando un futuro en el que la espiritualidad y la inteligencia artificial podrían convivir más de lo que imaginábamos.
🇰🇷 | El primer monje robot humanoide de Corea del Sur hizo su debut en el Templo Jogye en Seúl, con motivo del cumpleaños de Buda. Gabi, el robot de 130 centímetros de altura, llevaba una túnica budista tradicional de color gris y marrón, y se presentó ante los monjes mientras… pic.twitter.com/Oes7q29ODG
— Alerta News 24 (@AlertaNews24) May 6, 2026