Entraron con máscaras, tomaron un banco en Nápoles y escaparon tras robo por las alcantarillas; dejaron rehenes atrás y ahora nadie sabe dónde están.
Entraron con máscaras de actores, tomaron el control del banco y, cuando la policía rodeó la zona, ya no estaban; un robo en Nápoles se convirtió en un operativo de alto riesgo con rehenes y una fuga que terminó bajo tierra.
El asalto ocurrió la mañana del jueves 16 de abril en una sucursal bancaria ubicada en una de las zonas más transitadas de Nápoles; en cuestión de minutos, un grupo de delincuentes ingresó al banco y retuvo a cerca de 30 personas entre clientes y empleados.
Todo pasó rápido; los asaltantes entraron al banco con máscaras que cubrían completamente el rostro, avanzaron directo hacia el área de cajas y comenzaron a controlar el movimiento dentro de la sucursal.
Al menos uno de ellos estaba armado; eso bastó para que el ambiente cambiara por completo, clientes que estaban formados dejaron de moverse, empleados se quedaron en sus posiciones y la tensión se concentró en un solo punto.
El banco queda bajo control mientras llegan patrullas
Minutos después, la alerta ya estaba activada; patrullas comenzaron a rodear la zona mientras dentro del banco los delincuentes mantenían a las personas agrupadas.
No hubo enfrentamiento en ese momento; la prioridad fue contener la situación y evitar que alguien resultara herido, por eso el operativo se concentró en asegurar el perímetro antes de intervenir.
Cuando los equipos especializados ingresaron, lo hicieron de forma directa; rompieron accesos para entrar más rápido y comenzar a sacar a las personas.
Uno a uno, los rehenes fueron saliendo; algunos en shock, otros tratando de entender lo que acababa de pasar, pero todos lograron salir por su propio pie.
Mientras afuera se desplegaba el operativo, dentro del banco los ladrones ya habían ido a lo que buscaban; no recorrieron todo, se enfocaron en las cajas de seguridad.
Ese detalle cambió la lectura del caso; no fue un robo improvisado, sabían exactamente a dónde ir y qué abrir.
Cuando la policía entra, ya no hay nadie
El punto más desconcertante llegó después; al revisar completamente el banco, los agentes se dieron cuenta de que los responsables ya no estaban.
La única pista fue un acceso oculto; un agujero que conectaba con las alcantarillas de la zona y que habría sido preparado con anticipación.
La búsqueda sigue bajo tierra y en superficie
La zona quedó acordonada; peritos revisan huellas dentro del banco y en vehículos cercanos, mientras unidades con perros rastrean posibles rutas de escape.
Hasta ahora no hay detenidos; el robo en Nápoles sigue abierto y la fuga por el sistema de alcantarillado mantiene a los responsables fuera del alcance inmediato de las autoridades.