Tras sobrevivir a la explosión de una pipa de gas en Iztapalapa, Cerecita lucha por su vida mientras su único cachorro, Cerecito, abre los ojos
Ciudad de México.— Cerecito, el único cachorrito sobreviviente de la tragedia en Iztapalapa, ¡ya abrió sus ojitos!
En medio del dolor, siempre surgen pequeños milagros que devuelven la esperanza. Así ocurrió con Cerecito, el único cachorrito sobreviviente de Cereza, la perrita que luchó por su vida tras la explosión de una pipa de gas en Iztapalapa.
Hace 20 días, la tragedia sacudió a la alcaldía dejando destrucción, víctimas y tristeza. Entre ese panorama apareció la historia de Cereza, una lomita que sufrió graves quemaduras estando embarazada. A pesar de sus heridas, corrió con todas sus fuerzas para salvarse y proteger a sus cachorros.
Fue rescatada por una mujer que la entregó a la organización “Huellitas de amor sin fronteras”, liderada por la rescatista Silvia Díaz, donde desde entonces recibe atención médica especializada.
Una batalla de vida y esperanza
Cereza ha pasado por tres cirugías para retirar piel dañada y prevenir necrosis, además de dolorosas curaciones diarias. Aunque su recuperación es lenta y difícil, su fuerza, instinto de madre y amor por la vida la mantienen en pie.
De los cinco cachorritos que dio a luz, solo Cerecito sobrevivió. Con apenas unos días de vida y bajo cuidados asistidos, este pequeño ya comienza a moverse, a sacar pelito y acaba de dar un paso lleno de esperanza: abrió sus ojitos por primera vez.
“Cerecito, mi único hijo sobreviviente acaba de abrir sus ojitos, ya le empieza a salir pelito y aunque aún depende de alimentación asistida, yo lo estimulo, lo abrazo y lo arrullo para que duerma. Él es mi ángel, el es mi razón y juntos estamos escribiendo esta historia de esperanza que apenas comienza”.

El camino de Cereza
Aunque ha mostrado mejoría, Cereza aún enfrenta complicaciones: debe recibir curaciones varias veces al día para evitar infecciones y sigue lidiando con estrés postraumático, que se refleja en las pesadillas que tiene desde la explosión. Además, las secuelas del humo inhalado le provocaron dificultades respiratorias que apenas comienza a superar.
¿Cómo ayudar?
La cuenta médica de Cereza asciende a más de 36 mil pesos, indispensables para continuar con cirugías, medicamentos y atención especializada. Cada apoyo, por pequeño que sea, puede marcar la diferencia.
Donaciones:
Banorte: CLABE 072180011828376620
Banco Azteca: 4027 6658 9277 9571
Bancomer: 4152 3138 1055 2732
Coppel (OXXO): 4169 1614 6125 2255
PayPal: paypal.me/huellitasanadiaz
La historia de Cereza y Cerecito es un recordatorio de que incluso en los momentos más oscuros, la esperanza puede abrir los ojos y brillar con fuerza.