Un eclipse lunar ocurre cuando la Tierra se interpone entre el Sol y el satélite y proyecta su sombra sobre la superficie lunar
La madrugada de 3 de marzo, el eclipse lunar total, también conocido como la ‘Luna de Sangre’, iluminó el cielo de al menos 35 países de Latinoamérica con su color rojo y su enorme tamaño.
De acuerdo con información proporcionada por el sitio oficial de la NASA, se trató de un fenómeno de alineación total que no volverá a ocurrir hasta 2028.
Cabe mencionar que un eclipse lunar ocurre cuando la Tierra se interpone entre el Sol y el satélite y proyecta su sombra sobre la superficie lunar; esto sólo puede suceder durante la fase de Luna llena.
Durante un eclipse lunar total, la Luna adquiere un tono rojo oscuro o anaranjado debido a que nuestro planeta bloquea la mayor parte de la luz solar y la que llega se filtra a través de la atmósfera terrestre.
“Es como si todos los amaneceres y atardeceres del mundo se proyectaran sobre la Luna”, explicaron Caela Barry y Ernie Wright, del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA.
Este fenómeno astronómico fue visible a primeras horas de la mañana en buena parte del continente americano: Canadá, Estados Unidos, México, Guatemala, Belice, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Colombia, Ecuador, Perú, Chile y Bolivia; así como en Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay, donde se vio de forma parcial.
Según la NASA, también se observó al anochecer en el este de Asia y Australia, pero no fue visible en África ni en Europa.
En América, el eclipse comenzó a las 3:50 horas (tiempo del Centro de México), cuando la Luna entró en la umbra, la parte interior de la sombra de la Tierra.
A simple vista, a medida que la Luna se movió hacia la umbra, pareció que le estaban sacando una mordida al disco lunar. La fase total tuvo lugar a las 5:04 horas (tiempo del Centro de México), cuando la Luna se tiñó de un rojo cobrizo.
El eclipse lunar fue visible sin necesidad de equipo especial, si bien los expertos de la NASA recomendaron buscar un lugar oscuro, alejado de las luces brillantes, y el uso de unos binoculares o un telescopio.
Con información de Nación 321 y N+