La mujer terminó por darle dinero a todos
Una turista vivió un incómodo momento mientras caminaba por una calle del centro histórico de Cartagena, Colombia, luego de que un grupo de raperos se le acercó para pedirle dinero y uno de ellos se molestó porque no recibió la cantidad que esperaba.
De acuerdo con lo ocurrido, la mujer recorría la zona turística cuando varios jóvenes comenzaron a acercarse para ofrecerle una improvisación de rap, sin embargo, la situación se volvió tensa cuando, después de realizar la presentación, le pidieron una cooperación económica de 10,000 pesos colombianos (cerca de 50 pesos mexicanos de acuerdo con el tipo de cambio actual) por la improvisación, mientras que la turista les entregó un billete de 5 mil pesos.
Esto provocó el enojo del joven, quien comenzó a reclamarle de manera insistente porque consideraba que la cantidad era insuficiente, la escena generó incomodidad tanto para la visitante como para otras personas que se encontraban en el lugar. En las imágenes se aprecia cómo el rapero continúa hablando con tono molesto mientras la mujer intenta seguir su camino.
El hecho quedó captado en video por el acompañante de la mujer que estaba siendo acosada, y fue compartido en redes sociales donde se volvió viral rápidamente, a lo que varios internautas señalaron que las personas dedicadas a realizar espectáculos callejeros, como música, baile o freestyle, suelen pedir cooperación voluntaria.

Aunque también hubo quienes defendieron el trabajo de los artistas urbanos, argumentando que viven de las propinas que reciben en espacios públicos. No obstante, coincidieron en que ninguna actividad debe realizarse mediante presión o intimidación hacia los turistas.
Las estafas más comunes para extranjeros en Colombia suelen combinar métodos tradicionales en zonas turísticas con fraudes digitales avanzados, entre las que se encuentran los cobros excesivos por atracciones turísticas, como lo puede ser una presentación de rap en una plaza pública.

Otros tipos de estafa comunes en este país son individuos vestidos de civil o con uniformes falsos de policía abordan a extranjeros alegando "controles de moneda" o "drogas" para robar dinero, así como al pagar en efectivo en taxis o comercios informales, el vendedor afirma que el billete entregado es falso o de menor denominación.