Arreglado Matamoros. Tal y como se publicó en este mismo espacio el domingo pasado...
Arreglado Matamoros. Tal y como se publicó en este mismo espacio el domingo pasado, Miguel Ángel Riquelme será el Alcalde sustituto en Torreón para concluir el periodo que quedó vacante por fallecimiento, hasta el 31 de diciembre de 2027.
Falta formalizarlo en el Congreso del Estado, pero ayer ya se protocolizó el asunto de cara a la opinión pública y, con ello, se mandó un mensaje político: la puerta para la alternancia partidista en el Gobierno Municipal de La Perla de La Laguna en 2027 será muy difícil de franquear.
Para Riquelme Solís se trata de una reivindicación personal, pues en su día no sólo no concluyó el periodo de cuatro años para el que resultó electo en 2013 (se despidió en diciembre de 2016 dejando a Jorge Luis Morán en la Presidencia Municipal como encargado), sino que, en la coyuntura de las elecciones para Gobernador de 2017, donde participó, acabó en un divorcio de facto con la sociedad lagunera (al no favorecer esta con la mayoría de votos al entonces Alcalde con licencia pese a ser uno de los suyos), y afirmar por consecuencia que Saltillo (este sí, de votación mayoritaria para su causa) sería, en lo sucesivo, “el consentido”.
Para el grupo en el poder, por su parte, significa un movimiento de alto valor, pues han encomendado el Municipio al más eficaz ganador de elecciones en activo con que cuentan en sus filas (no sólo se suman en su récord aquellas donde fungió como candidato, sino todas las demás que ha coordinado); un oficio especializado que se paga muy bien, por encima de cualquier ingeniería aeroespacial.
Ahora bien, ¿y para los torreonenses? ¿Quo vadis? Los laguneros han sufrido una transformación sicosocial paulatina y silenciosa en su ausencia, la cual comprende casi una década.
Pese a que Torreón es otra ciudad que hace del equipo de fútbol local su personalidad, el alma de los torreonenses ya no resuena en La Casa del Dolor Ajeno (su amenazante lema de batalla) cuando juega el Santos Laguna, sino en un nuevo templo dónde acudir para satisfacer el ritual de pertenencia al colectivo: Costco Wholesale, o la conversión definitiva sin punto de retorno para la Región: del comercio en camionetas con melones y sandías apiladas en la caja, producto de una zona eminentemente agrícola desde tiempos inmemoriales, a grandes superficies asépticas con mercancías importadas al por mayor. El culmen de la posmodernidad.
En esa circunstancia Costco llegó para ocupar una vacante en el ánimo social de los laguneros, pues en La Ciudad de los Grandes Esfuerzos vencieron al desierto aunque no a la novedad.
El Territorio Santos Modelo ni por el Congo fue elegido como subsede a fin de albergar una selección nacional en el Mundial. Santos Laguna acumuló dos años en el calendario sin ganar de visitante. Irarragorri ha retomado la batuta del Club desplazando a su vástago que no ha dado el ancho. Su equipo de beisbol, históricamente perdedor, tuvo en la temporada 2023 su flor de un día, al llegar a la final de la Liga Mexicana.
Torreón es una sociedad a la que tienen particularmente tomada la medida. Para venderles algo (una idea, un político, un producto) debe necesariamente ser recubierto este por una envoltura albiverde. Y recalcar el regionalismo en la propaganda: se es uno de los nuestros, o un traidor.
No existe mundo más allá del Nazas y su sequía endémica, los empobrecidos salarios de la Región, los terregales, y el aire con permanente olor a estiércol.
Y luego está lo político. Jorge Zermeño ha sido tres veces Alcalde. A Román Cepeda, contra todo pronóstico, lo reeligieron para seis años. Riquelme Solís va por un segundo periodo, luego de no concluir el primero.
Existe, por tanto, un denominador común: no sólo no es mal visto ese lance sino que se aplaude la decisión de volver, en aras de la estabilidad política que cada uno por separado, en la medida de sus circunstancias, ofrece.
Lo anterior se explica popularmente invocando su evento canónico de inseguridad urbana desbordante, de 2006-2013, y las estadísticas que se repiten como lugar común acerca de la posición de peligrosidad que ocupó Torreón en su día, en un ranking de dudosa verificación. ¿Es un episodio de madurez como sociedad, o de conformidad con el status quo?
Cortita y al pie
Sin embargo, acostumbrados políticamente a esconder la basura debajo de la alfombra, no a ventilarla ni mucho menos recogerla bajo el atavismo de solaparse unos a otros, los laguneros miran hacia otra parte, hacen mutis, cuando uno de los suyos ha sido sorprendido cometiendo trapacerías.
En aras de que prevalezca el concepto “lagunero primero”, hay un acuerdo tácito de no mencionarlo en voz alta. Por su condición geográfica de nacimiento, o vecindad, a cualquier hipotético inculpado se le otorga entonces manga ancha; debe ser defendido, o por lo menos no condenado públicamente, para que su actuación delincuencial no contamine con prejuicios la idea que se tiene del colectivo lagunero en general pues ellos, pase lo que pase, son pujantes y reivindicativos.
“Vencimos al desierto”, se dicen a sí mismos como un mantra que repiten a la menor provocación.
La última y nos vamos
A Riquelme Solís nada le costaría permanecer en ese retiro dorado que representa el Senado de la República, un trabajo tan relajado para el que no se requiere capacidad –por eso hasta Cecilia Guadiana puede ocupar un escaño– y permite a sus 128 integrantes desaparecer del ojo público durante meses, sin que nadie les reclame ni suponga la pérdida de privilegios.
Mientras unos lo nominan para vencer, él se encarta para convencer y, de paso, reescribir a Unamuno (“venceréis pero no convenceréis”).