“Andy” no se librará de la derrota en Coahuila.
“Andy” no se librará de la derrota en Coahuila. En su conferencia habitual de cada semana, Ariadna Montiel, la presidenta del CEN de Morena (quien acumula 25 días en el cargo y tiene la misión de convertir como alquimista los padrones de Bienestar en graneros de votos para la 4T debido a la caída en las preferencias y la decadencia de su marca), dijo el martes algunas cosas coyunturales en torno a la elección estatal, pero cerró su intervención con una frase bien medida y acomodada: “Andrés trabajó para dejar organizado todo el trabajo (sic)”. ¡Bófonos!
Eso significa, la víspera de concluir campañas en cinco días, que los correligionarios guindas (o sectarios, según se vea) ya encontraron entonces a su villano favorito: a él, López Beltrán, endosarán la factura que resulte la noche del 7 de junio en el estado, al término de la jornada electoral.
Si el objetivo de Andrés Manuel Jr., quien apenas el lunes informó que deja el partido que fundó su padre, era zafarse antes de la tragedia en la entidad, ya le pusieron marca personal.
Al irse ni capituló ni se batió en retirada, simplemente su historia personal en política ha sido así: huir, desentenderse, desmarcarse, ocultarse; en ese orden. Le persiguen; es correteado. Le espían; es exhibido. El círculo se repite siempre.
Ahora bien, en la recta final de un proceso eminentemente territorial como el de Coahuila, descabezar a un “movimiento” fundamentalmente centralista cuyas directrices manan a los estados como franquicias que se manejan de manera remota, repercutirá en la cadena de organización.
A Luisa María Alcalde le despidieron 48 horas antes de iniciar la campaña local. “Andy”, en cambio, se va el día 21 (de 30 oficiales) de proselitismo. Entre ambos acontecimientos media el intento fallido por emboscar a la Gobernadora de Chihuahua, estado hacia donde movilizaron recursos y esfuerzos del partido para echar montón y hacer arguende justo el día 12 de propaganda… ¡en Coahuila!
Se publicó en este mismo espacio el 17 de mayo (El hilo de Ariadna (Montiel) no Pasa por Coahuila): “No hay que ser una lumbrera para saber que las elecciones de diputados locales para renovar el Congreso del Estado no importan al emblema guinda. Ni allende las fronteras ni tierra adentro”.
La última visita de Montiel Reyes al estado, específicamente a la explanada del Palacio Legislativo de Saltillo (donde se congregaron alrededor de 400 espectadores en un espacio destinado para miles, la mayoría brigadistas contratados por cada candidato convocado al mitin como equipo de trabajo para repartir materiales en cada Distrito, como fue documentado por fotografías aéreas de la zona), data del 6 de mayo en Saltillo.
Luego validó sin verificar una riña entre militantes de Morena ocurrida en San Pedro de las Colonias el día 9, haciéndola pasar por agresión dirigida contra su candidata de aquél Distrito, acusando sin pruebas a la coalición PRI-UDC. El resto ha sido silencio.
“El centralismo actualmente necesita un culpable a quien endosar la factura de la derrota electoral del 7 de junio y, a partir de ahí, hacer cambios y tomar el control a distancia, como ejecutan usualmente”, se dijo aquí. Reitero: ya lo encontraron.
Cortita y al pie
“Andy” se refugiará (literalmente, como refugiado) en uno de los 300 distritos electorales del país (el 6 federal de Tabasco) que se constituye, en los hechos, por casillas “zapato” para Morena. Dicho de otra manera: un sector donde hasta una vaca dormida con el emblema del partido ganaría.
Se fue a la fácil. A la sombra del camino que otros pavimentaron con anterioridad. En la posición más cómoda. Irónicamente, la estrategia trata de “resetear” su incipiente carrera. Darle un sentido de meritocracia, aunque todo mundo sepa, vea o intuya, que se trata del nepobaby más notorio entre una clase política de nepobabys.
La última y nos vamos
¿Por qué lo anterior es relevante si la elección es acá?, se podría preguntar usted.
Por una razón: el Comité Ejecutivo Estatal de Morena no tiene independencia ni vida propia, y sus escasos representantes populares tampoco tienen voz individual; sirven como peones (ni siquiera alfiles) de un régimen cuyas directrices manan de la Ciudad de México hacia el interior de la República.
Y su dirigente, Ariadna, toda dimensión guardada con aquella de la mitología griega, ha trazado ya una hoja de ruta con un estambre imaginario que une a los 17 estados que tendrán elecciones en 2027, comenzando por Chihuahua. En ningún momento el ovillo cruza por Coahuila, pese a que queda más cercano en el calendario.
Otra vez: el estado no interesa, ni encuentran la cuadratura luego de nueve años de Obradorato.
Las bajas de Luisa y “Andy” en plena contienda lo certifican.