Insultando a la inteligencia de los coahuilenses, Ariadna Montiel, presidenta del Comité Ejecutivo Nacional de Morena, afirmó...
Insultando a la inteligencia de los coahuilenses, Ariadna Montiel, presidenta del Comité Ejecutivo Nacional de Morena, afirmó el domingo al calor de la contundente derrota encajada en Coahuila, que los 685 mil votos obtenidos por la coalición PRI-UDC, “todos fueron pagados”.
“Tomaron la decisión política de que ningún voto fuera gratis”, reafirmó.
Pero el asunto tiene otras connotaciones más allá del 16 a 0 propinado en las urnas que conformará, junto a los plurinominales, una Legislatura 2027-2029 con 16 diputados locales para el PRI, 4 para Morena, 2 para UDC, 2 para Nuevas Ideas y 1 para el PT, si no sucede nada extraordinario. Sólo habrá cinco grupos parlamentarios, a diferencia de los siete que hay ahora. Menos pluralidad aunque mayoría calificada.
Nuevas Ideas, por lo demás, ha sido el fenómeno de la elección. Ha llegado para sustituir a todos los partidos políticos nacionales juntos en una sola jugada y, mediante una eventual alianza de facto con PRI y UDC, formar un tridente “Made in Coahuila”, ajeno a la dinámica e intereses en Ciudad de México. No repartir el pastel fuera del estado, en los hechos.
Su casi 6% de votación alcanzada es un comportamiento antinatural para un partido estatal recién creado que pelea por el no descenso en su primera temporada. Para dimensionar: el resultado equivale a no sólo mantener la categoría, sino haber clasificado a la Europa League. Incluso, con una hipotética política de coaliciones a futuro, se puede permitir una larga temporada de prerrogativas más allá de los tres años que aseguró. Como jugador será yunque o martillo según las necesidades.
La votación fue tan milimetrada por el partido en el poder, que su fuerza no sólo bastó para aplastar a Morena, sino alcanzó para mantenerle vivo como nuevo partido estatal. Se trata de un asunto de cartografía y estadística. De cálculo electoral y alquimia.
Cada candidato de Nuevas Ideas aportó 5 mil votos por distrito en promedio. Una cantidad sostenida y estructurada independientemente de la Región, lo cual se antoja imposible sin un trasvase de votos. Hay una constante matemática. Le abrieron las compuertas, pues.
El PAN, por su parte, no ha terminado de caer más bajo desde 2017, su evento canónico. Y ahora sí, otra vez, está en su mínimo histórico: 26 mil 877 votos. Apenas rebasó el 2% de la votación total, insuficiente para obtener siquiera una curul de representación proporcional y recursos públicos como partido estatal. De cinco posiciones que mantiene actualmente, ganadas por el PRI en 2023 pero compartidas al blanquiazul, quedará sin representación para la próxima Legislatura por primera vez desde 1981.
Un dato: 17 mil de sus casi 27 mil votos fueron cosechados entre Saltillo y Torreón. Así que fuera de las mencionadas áreas urbanas, en los 36 municipios restantes, ya no existe. Su presencia es simbólica y testimonial.
Movimiento Ciudadano, como se mencionó en este mismo espacio la primera semana de campaña, algo habrá de hacer en Coahuila si acaso le importa la entidad, pues no hace click con la sociedad pese a que tiene un importante bastión político a 85 kilómetros de distancia y el momento ideológico mundial, históricamente pendular, favorece a una plataforma política como la suya.
De sus 25 mil votos logrados, 15 mil, es decir 60%, fueron registrados en Saltillo. Fuera del Municipio no existe.
El Partido Verde, con sus mismos candidatos descongelados cada tres años, fue la gran decepción en resultados.
El PT, a su vez, fue absorbido por Morena por una razón: ni siquiera adiestró a su feligresía para cruzar correctamente su emblema en la boleta. A nadie importó ese detalle.
El mantra aquél, acerca de que abstencionismo y baja votación favorecen a la estructura del PRI, se revirtió: votó hasta un 10% más de la lista nominal por encima de lo estimado, y esa cantidad lo hizo pensando en propinar una derrota a Morena: 51%. La mitad más uno. Enorme diferencia, a comparación de los procesos de 2014 y 2020, únicos que se podrían equiparar al del domingo debido a sus circunstancias.
Un millón 250 mil votos fueron emitidos y legitimidad es la palabra que resulta de ello, pese a la cifra de 64 mil 330 votos nulos, equivalentes al 5.2% del total.
Mayor participación fue también mayor voto de castigo contra Morena. No al revés. No existió un solo distrito con diferencia de una cifra entre ganador y segundo lugar. La felpa fue de antología.
Cortita y al pie
Y luego están los casos particulares.
Alejandra Salazar cosechó lo que sembró en Saltillo: en la campaña irrumpió, provocó, e incitó una narrativa de encono hacia las bases del PRI -por llamarles de alguna manera, aunque no dejan de ser ciudadanos con afección participando en política- que se le revirtió en el peor momento para su causa: a la mitad de la jornada electoral, con la proyección potenciada gracias a la atención nacional -poca o mucha- que se prodigó a la elección.
Los gritos de “¡fuera narco candidata!”, propinados afuera de una casilla en el distrito 16 (“el de Álvaro Moreira”, como se le conoce en el argot, lo cual no debería enorgullecer a nadie, por cierto) precisamente por aquellos objeto de su crítica, van a durar mucho tiempo en la mente del colectivo.
Mejía Berdeja se vació de credibilidad muy pronto y no solo eso: se le percibe fundido mentalmente. Repite un rosario de consignas que ni el más dogmático y fundamentalista de los resentidos que todavía le siguen, aunque drásticamente menos, se atrevería a mencionar en voz alta.
Otros de su generación que como él se dedican exactamente a lo mismo, como Lenin Pérez o Guillermo Anaya, cruzan cuanto pantano pueden sin manchar su plumaje y acumulan candidaturas consecutivas a la gubernatura. Berdeja, en cambio, se ha desinflado en apenas 4 años desde que arribó a Coahuila. Burnout.
La Floriza de Múzquiz ya sólo como animadores sirven (alguien aquí podría cuestionar: ¿qué acaso servían para otra cosa?, considerando puedan servir entonces para algo). El nivel paupérrimo que muestran en cada lance provoca que la suya sea la política del zafarrancho y del conflicto permanente que suele rechazar Coahuila mayoritariamente.
La fuerza de Fernando Rodríguez, dueño de Nuevas Ideas (partido en proceso de liquidación a partir de ya) y personaje popular durante 48 horas gracias a sus escandalosas denuncias públicas contra #LordLamborghini y Acapulco Berdeja, supone 2 mil 250 votos en el distrito de Monclova. La nada, pues. Insuficientes para negociar cualquier cosa.
Horacio Piña, pasó de ser Alcalde por Morena (2018-2021), a lograr 455 votos en Matamoros vía Movimiento Ciudadano. Un desplome como pocos.
El Jimmy Veloz, Cleofas, un histórico de quién sabe qué, alcanzó 791 votos en Torreón con MC luego de décadas fuera del territorio, arraigado en Tijuana.
La última y nos vamos
Como se había proyectado aquí tiempo atrás, Ciudad Acuña pintaba para una paliza de esas que ya sólo se ven en Tabasco. Así sucedió: el marcador quedó 66 a 13. O sea 5 a 1 la diferencia. La mayor de los 16 distritos electorales.
La coalición Morena-PT fue arrollada en las cuatro demarcaciones de Torreón, amén del “Profe Lalo” (distrito 14) y la “Profe Delia” (distrito 1), adultos mayores ambos, pertenecientes al sindicato de maestros.
Así, el gran derrotado es Alfonso Cepeda Salas y la estructura magisterial.
@luiscarlosplata