A nadie importa, pero concluyó la precampaña oficial del proceso electoral para elegir diputados locales en Coahuila...
A nadie importa, pero concluyó la precampaña oficial del proceso electoral para elegir diputados locales en Coahuila y, como se sabe, los únicos partidos políticos que hicieron proselitismo en esa fase fueron Morena y Movimiento Ciudadano, del 1 al 20 de marzo.
Unos, los primeros, marranos y trompudos. Otros, los segundos, en sintonía con lo que han ofrecido al electorado en otras votaciones estatales del pasado.
Lo que informan al INE, sin embargo, produce una disonancia cognitiva. Es decir, hay una diferencia significativa entre lo que vimos por las calles y en redes sociales, y lo que reportan al INE para efectos de fiscalización.
En el Distrito 01 con cabecera en Ciudad Acuña, por ejemplo, su precandidata única (aspirante a candidata por tercer elección consecutiva luego de los fracasos de 2023 y 2024), Paloma de los Santos, preliminarmente reportó sólo 500 pesos con 36 centavos como ingreso en ese periodo, y un gasto de 41 mil 525 pesos a todas luces fuera de lugar, considerando el dispendio con su nombre que se repartió durante 20 días.
No es la primera vez que sucede, en su caso, pues cuando contendió por la Alcaldía del municipio fronterizo, hace dos años, también por la coalición Morena-PT, fue la única que no transparentó su información en la plataforma destinada para ello por el Instituto Electoral de Coahuila, donde se requería de los candidatos, además de dar el perfil y las propuestas, las declaraciones conocidas como 3 de 3 y 8 de 8, así como compromisos firmados.
Las reglas aplican para otros, no para ella.
De los restantes 10 precandidatos únicos de Morena, ocho de ellos unificaron criterios, ya que presentaron reportes introductorios prácticamente similares (pesos arriba, pesos abajo) como si hubiesen sido elaborados todos en la misma oficina, siguiendo un patrón de comportamiento: gastos por alrededor de 120 mil pesos, ingresos de 10 mil. En ese rango se situaron Alejandra Salazar y Alberto Hurtado, en Saltillo; “Pily” de Aguinaga, Fernando Hernández y Antonio Attolini, en Torreón; Darinka Guerra en Francisco I. Madero, Mayra Ruby Rangel en Piedras Negras y Alfonso Almeraz en Monclova.
Lo anterior, sin embargo, es inaudito, ya que la cantidad de lonas, espectaculares, microperforados, pines, botones para celular, gorras, bolsas, calcomanías, camisetas, volantes, panfletos, banderines y chalecos fueron inagotables en cada distrito, para cada uno de ellos.
Horas después de iniciada la precampaña en Coahuila se publicó en este mismo espacio que, a ese ritmo, habrían rebasado ya el tope de gastos de precampaña, fijado en 593 mil 988 pesos. Se anticipó entonces que lo reportado al final de la misma no se aproximaría ni remotamente a la realidad. Y así sucedió. Fue todo un ejercicio de alquimia financiera.
Por increíble que parezca, quien lideró el gasto con 332 mil pesos fue “El Profe Lalo”, como se conoce a Eduardo Hernández Carrizales, precandidato único por el Distrito 14 de Saltillo, por encima de Hurtado (308 mil) y Ale Salazar (266 mil) cuya propaganda fue diametralmente superior en la ciudad (y por tanto más cara).
Poncho Almeraz y Mayra Ruby registraron oficialmente una cantidad casi similar: (247 mil y 248 mil pesos respectivamente), lo mismo que “Pily” de Aguinaga y Attolini (124 mil y 121 mil, en ese orden).
Cortita y al pie
El punto fue que alguien hizo negocio millonario con la propaganda utilitaria, como eufemísticamente llaman a las dádivas electorales para repartir, y no fueron ellos, sino el centralismo que a control remoto maneja desde Ciudad de México el Comité Ejecutivo Estatal de Morena en Coahuila.
Lo irónico es que nada promocionaban, pues de hecho nada había que difundir en este periodo del proceso, donde ni siquiera es válido hablar de propuestas en público debido al absurdo de la legislación electoral.
La manufactura y confección se realizó fuera de la entidad. Idéntica para todos, uniformados, sin características en particular que les distinguiesen, como soldados de un sistema superior a ellos donde su individualidad no importa sino la marca que representan y el emblema que los viste.
La última y nos vamos
En una elección sin incentivos políticos para ellos, les pusieron a tirar basura electoral antes del parón que vendrá debido a las vacaciones de Semana Santa y los días que restan hasta el inicio de las campañas, el 5 de mayo.
Por lo demás, en el fondo y en la superficie, exhiben lo que son: piezas sin importancia de un tablero nacional que a Coahuila ni lo topa.