Instruye al Tesoro para vigilar transferencias en nombre del combate al lavado de dinero y financiamiento al narcotráfico
Ciudad de México.- La Casa Blanca publicó el martes una orden ejecutiva titulada Restoring Integrity to America’s Financial System que, bajo el argumento de combatir el lavado de dinero y el financiamiento al narcotráfico, redefine la manera en que el sistema financiero estadunidense debe tratar a la población migrante sin autorización laboral.
El documento instruye al Departamento del Tesoro a emitir, en un plazo de 60 días, una alerta formal a todas las instituciones financieras sobre los riesgos de operar con población sin autorización de trabajo. La lista de “señales de alerta” que deberán vigilar los bancos incluye transferencias transfronterizas de bajo monto (el mecanismo por el que opera la inmensa mayoría de las remesas), el uso de plataformas peer-to-peer y procesadores de pago de terceros, y patrones de depósitos o retiros en efectivo que coincidan con ciclos de nómina fuera del sistema formal.
Hay dos elementos en la orden ejecutiva que impactan directamente a la comunidad mexicana en Estados Unidos de forma inédita: el ITIN y la matrícula consular.
ITIN, señal de riesgo
La orden busca tratar el uso de un ITIN (Individual Taxpayer Identification Number) para abrir cuentas bancarias u obtener crédito como un factor que requiere “diligencia debida reforzada” cuando el solicitante carece de estatus migratorio verificado. En la práctica, esto convierte un número fiscal (diseñado originalmente para que los migrantes cumplieran con sus obligaciones tributarias) en una potencial bandera roja para el sistema bancario.
Según cálculos del American Inmigration Council, se estima que alrededor de 5 millones de personas en Estados Unidos tienen un ITIN activo.
La matrícula consular
El segundo elemento que impacta a la comunidad mexicana es la instrucción al Tesoro y a los reguladores financieros para evaluar los riesgos que representan las “tarjetas de identificación consular extranjeras” para la integridad del sistema, esto afectaría a la matrícula consular mexicana.
Este documento, emitido por los consulados de México, es aceptado actualmente como identificación válida por varias instituciones bancarias en Estados Unidos, incluyendo cadenas como U.S. Bank, que lo acepta como identificación principal en todas sus sucursales.
El riesgo
La orden ejecutiva no prohíbe las remesas, pero al endurecer los requisitos de identificación del cliente (KYC, por sus siglas en inglés) y al señalar las transferencias de bajo monto como potenciales vehículos de actividad ilícita, crea un entorno regulatorio que podría encarecer, dificultar o ralentizar el envío de dinero.
El 99% de las remesas que llegan a México se realizan por transferencia electrónica, un canal que ahora queda bajo escrutinio reforzado.