Presión externa con el peso y acciones, petróleo al alza y señales de “miedo extremo” en Wall Street.
La jornada de este viernes estuvo marcada por presión sobre el peso mexicano, que cerró en 18.11 unidades por dólar, con una depreciación diaria del 1 por ciento y una caída semanal de 0.64 por ciento.
Mientras que el Brent se ubicó por encima de los 105 dólares y el WTI alcanzó los 97 dólares con un avance de 5.8 por ciento.
En tanto, el gas natural avanzó 2.73 por ciento para colocarse en 3.081 por ciento, en línea con el repunte del complejo energético.}
Durante la sesión el peso alcanzó un máximo de 18.13, reflejo de la volatilidad, aunque recortó pérdidas al cierre ante el debilitamiento global del dólar, en un entorno influido por expectativas en Estados Unidos y la tregua de diez días otorgada por Donald Trump a Irán, explicó Felipe Mendoza, analista de mercados de EBC Financial Group.
En el mercado accionario, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) mostró resistencia frente al entorno externo adverso.
El S&P/BMV IPC retrocedió 0.54 por ciento para ubicarse en 66 mil 680 unidades, una caída moderada en comparación con descensos cercanos al 2 por ciento en Wall Street.
A pesar de la presión global, el índice logró sostener una variación semanal positiva del 3.95 por ciento, apoyado principalmente por emisoras de consumo que funcionaron como refugio.
"Para México, este nivel implica mayores ingresos petroleros, pero también presiones inflacionarias, en un entorno donde el Banco de México (Banxico) mantiene la tasa en 7 por ciento", señaló Laura Torres, directora de inversión en IMB Capital Quants.
La volatilidad global también responde a la situación en el estrecho de Ormuz y a la retórica de Trump en búsqueda de un acuerdo, factores que han elevado la incertidumbre en mercados emergentes.
Para México, el riesgo no sólo es energético, ya que la posibilidad de represalias comerciales de China y la incertidumbre en torno al tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) añaden presión adicional, particularmente, en sectores como el minero y financiero.
En este entorno, el desempeño de las emisoras reflejó una clara divergencia sectorial. Entre las bajas destacaron:
En contraste, los avances fueron liderados por:
A nivel global, los mercados reflejaron una aversión al riesgo. El S&P 500 bajo 2 por ciento, el Nasdaq retrocedió 2.16 por ciento y el Dow Jones bajó 2 por ciento, en una sesión marcada por ventas generalizadas.
Inclusive se menciona que la sesión de hoy ha concluido con un sentimiento de "Miedo Extremo", tras una caída sincronizada de los principales índices de Wall Street que borró gran parte de las ganancias del mes, según Laura Torres, directora de Inversiones IMB Capital Quants.
En el frente energético, la ligera baja del 0.5 por ciento en la producción de hidrocarburos de Pemex en febrero refleja retos operativos, en un momento donde la estabilidad global se mantiene frágil.
Al mismo tiempo, el oro subió 3 por ciento, mientras el índice dólar (DXY) avanzó 0.26 por ciento y Bitcoin cayó 4 por ciento, evidenciando la búsqueda de refugio ante la incertidumbre geopolítica.
“Para los próximos días, espero que el par USD/MXN opere en un rango de alta volatilidad, con la mira puesta en la resistencia psicológica de las 18.20 unidades si las tensiones con China escalan o si los precios del crudo vuelven a dispararse por la retórica bélica”, dice Felipe Mendoza, analista de mercados EBC Financial Group.
“Para las próximas jornadas, será importante observar los niveles clave en los bonos del Tesoro, una ruptura de ese techo podría forzar al S&P 500 a testear soportes técnicos mucho más bajos antes de la cumbre de mayo con Xi Jinping”, explicó Laura Torres, directora de Inversiones IMB Capital Quants.