El mandatario paraguayo oficializó su dimisión este jueves tras semanas de presión política, el colapso de una entidad bancaria clave y el inminente avance de un juicio político en el Congreso.
ASUNCIÓN.— El presidente de Paraguay, Santiago Peña, anunció este jueves su renuncia irrevocable al cargo, en un mensaje difundido a través de sus redes sociales, tras verse acorralado por una severa crisis política y financiera detonada por el escándalo de Ueno Bank.
La dimisión se precipitó luego de que el banco digital —vinculado al manejo de cerca de 850 millones de dólares en fondos públicos y con una base de tres millones de clientes— sufriera un colapso financiero que dejó a miles de ahorradores sin acceso a sus cuentas, desatando protestas, bloqueos y un fuerte descontento social.
Ante el inminente avance de un juicio político impulsado desde el Congreso de la República y la pérdida de apoyo legislativo por parte de sectores de su propio partido, el mandatario optó por dejar el cargo. "Pido disculpas al pueblo", expresó Peña en su pronunciamiento, en el cual centró su defensa en la necesidad de garantizar que los depositantes recuperen sus ahorros frente al severo impacto económico.
Tras la salida de Peña, el orden constitucional establece que el vicepresidente, Pedro Alliana, asuma la primera magistratura de la nación para concluir el periodo presidencial vigente hasta el año 2028, heredando la tarea de pacificar el panorama político y resolver la emergencia financiera.