Dio las gracias a las hermanas y las animó a continuar, recordando que la fiesta de los 19 mártires de Argelia se celebra el 8 de mayo
Argel.- El papa León XIV realizó este lunes una visita privada al Centro de Acogida y Amistad de las Hermanas Misioneras Agustinas en el barrio de Bab El Oued, en Argel, donde se encuentra de visita, “para rendir homenaje a la memoria” de la dos religiosas españolas asesinadas en 1994 por islamistas armados durante la llamada ‘década negra’.
“Tras un momento de oración con las hermanas y un saludo de la superiora de la comunidad, el papa se dirigió a ellas, recordando la historia de las dos mártires, y de las demás monjas, explicando que son como una presencia preciosa en esta tierra”, explicó el portavoz vaticano, Matteo Bruni.
Explicó el papa, que pertenece a la orden de San Agustín, “que así debe ser la vida agustina en el mundo: dar testimonio, el martirio”, añadió.
“Su presencia aquí significa mucho”, dijo el pontífice estadounidense y peruano recordando una visita anterior, y destacó el don que san Agustín representa en esta parte del mundo: el “promover el respeto por la dignidad de cada persona” y “declarar que es posible vivir en paz, valorando las diferencias”.
Por último, dio las gracias a las hermanas y las animó a continuar, recordando que la fiesta de los 19 mártires de Argelia se celebra el 8 de mayo, día de su elección.
🇩🇿Hommage historique : le pape Léon XIV au « Maqam El Chahid » honore la mémoire des Martyrs algériens pic.twitter.com/1TJV2jbntV
— LeLien (@LeLienofficiel) April 13, 2026
Entre ellas estaba la agustina Lourdes Miguélez que se encontraba justo detrás en el momento en el que fueron asesinadas las religiosas Esther Paniagua Alonso y Caridad Álvarez Martín.
En declaraciones, Lourdes, que llegó a Argelia en 1972, recordó cómo aquel Día del Domund decidieron dividirse para ir a misa: “No vayamos las cuatro juntas, vayamos de dos en dos, que no maten a cuatro”, cuenta que fueron las últimas palabras que escucharon Caridad y Esther antes de morir.
Ocurrió a escasos 100 metros del Centro de Acogida y de Amistad de las hermanas agustinas, que reabrieron en 2005 cuando decidieron volver al barrio como gesto de “reconciliación” y los vecinos les comentaban preocupados cómo se atrevían a regresar donde mataron a las hermanas.