Las reformas a la Ley Penal Juvenil elimina procedimientos que beneficiaban a los menores de edad
Para los menores de 12 años en adelante la prisión de por vida ya es una realidad en El Salvador. El presidente Nayib Bukele firmó el pasado martes una reforma que busca aplicar por igual la cadena perpetua para adultos y menores de edad que cometan los delitos de homicidio, feminicidio, pertenencia a pandillas, terrorismo y violación.
La Asamblea Legislativa, que es dominada en su mayoría por el partido Nuevas Ideas, aprobó el pasado mes el castigo que busca imponer cadenas perpetuas a autores o cómplices de estos delitos, eliminando los procedimientos especiales en favor de los menores. Sus reformas incluyen la vigencia a partir del 26 de abril en los nuevos juzgados creados con las enmiendas. Sin embargo, estos jueces deberán realizar una revisión obligatoria para evaluar la posibilidad de un régimen de libertad.
Todos los reos condenados a cadena perpetua tendrán el derecho de recibir esta revisión cada 5 años, a partir de 25 años de prisión para los menores de edad, 30 años para los adultos, 35 para los adultos acusados de varios delitos y 40 años para los reos acusados de delitos por agravantes, de acuerdo con las reformas a la Ley Penal Juvenil.

"El Juez de Menores resolverá aplicarle al menor cualesquiera de las medidas establecidas en la Ley del Instituto Salvadoreño de Protección al Menor o de las medidas contempladas en esta Ley siempre que sean en beneficio para el menor...Los menores que no hubieren cumplido doce años de edad y presenten una conducta antisocial no estarán sujetos a este régimen jurídico especial, ni al común", menciona la reforma
Pese a la eliminación de procedimientos en favor del menor, la ley asegura que uno de sus principios rectores es el respeto a sus derechos humanos, su formación integral, reinserción familiar y a la sociedad. La ley advierte que ningún menor podrá ser intimidado, privado ligalmente de su libertad, limitado en el ejercicio de sus derechos y deberá ser tratado con respeto "a la dignidad inherente al ser humano".
Estas reformas impulsadas por Bukele forman parte de su llamada guerra contra las pandillas salvadoreñas, que dio inicio luego de que declarara en estado de emergencia el país por la ola de violencia en marzo de 2022.