La funcionaria ayudó a un acusado a salir por una puerta alterna del tribunal mientras agentes de la agencia migratoria intentaban detenerlo en el pasillo del juzgado
La exjueza de Wisconsin Hannah Dugan fue condenada a pagar una multa de 5,000 dólares y evitó una pena de prisión por obstrucción a la justicia, luego de haber ayudado a un acusado mexicano a salir por una puerta alterna del tribunal mientras agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) intentaban detenerlo en el pasillo del juzgado.
La sentencia fue dictada este miércoles por la jueza federal Lynn Adelman, quien consideró que el caso correspondía al de una persona que, pese a tener una trayectoria positiva, tomó una decisión equivocada influenciada por su desacuerdo con las políticas migratorias del país. Con ello, la exfuncionaria evitó ingresar a prisión y únicamente deberá cubrir la sanción económica.
Dugan, de 67 años, había sido declarada culpable de obstrucción a la justicia en diciembre de 2025. Durante el proceso judicial, su equipo legal sostuvo que el caso formaba parte de un intento de la administración del presidente Donald Trump por enviar un mensaje al Poder Judicial y asegurar que los jueces facilitaran la estrategia del ICE de detener a inmigrantes cuando acudían a comparecencias en los tribunales.

Los hechos por los que fue procesada ocurrieron en abril de 2025, cuando, de acuerdo con la acusación, permitió que un acusado mexicano abandonara la zona del tribunal por la puerta destinada al jurado mientras agentes migratorios esperaban para arrestarlo en el pasillo del edificio judicial.
La condena tuvo consecuencias para la carrera de Dugan. En enero presentó su renuncia como jueza del circuito del condado de Milwaukee, cargo que desempeñó durante nueve años, de acuerdo con información publicada por The Associated Press (AP).
En la carta con la que formalizó su dimisión, la exjueza afirmó que el proceso penal en su contra representaba una amenaza para la independencia del Poder Judicial. Además, señaló que su caso trascendía su situación personal y planteaba preocupaciones sobre la relación entre los tribunales y las políticas migratorias federales.
Entre las voces críticas se encontraba el representante republicano Tom Tiffany, aliado del presidente Trump y aspirante a la gubernatura de Wisconsin, quien había solicitado públicamente que Dugan fuera encarcelada por su actuación.
Tras conocerse la sentencia, la Fiscalía del Distrito Este de Wisconsin emitió un comunicado en el que sostuvo que tanto el veredicto de culpabilidad como la resolución judicial reflejan que la exjueza abusó de la autoridad de su cargo para impedir que agentes federales cumplieran con una detención.
El primer fiscal adjunto de Estados Unidos, Brad Schimel, afirmó que los agentes del orden deben poder desempeñar sus funciones de manera segura tanto para ellos como para el público y para la persona que buscan arrestar. En ese sentido, aseguró que las acciones de Dugan obstaculizaron ese objetivo y generaron riesgos innecesarios para todos los involucrados, por lo que consideró indispensable que existieran consecuencias legales.
Durante la audiencia de sentencia, Dugan defendió su actuación y aseguró que nunca tuvo la intención de cometer un delito. Explicó que, como jueza, únicamente buscó preservar el orden y la seguridad dentro de la sala del tribunal durante lo ocurrido en abril de 2025.
La exfuncionaria también rechazó las etiquetas que han surgido en torno a su caso. "Me han tachado tanto de delincuente como de heroína. No soy ninguna de las dos", expresó ante el tribunal, al insistir en que simplemente intentó cumplir con su trabajo.
Asimismo, señaló que el proceso judicial ha tenido un impacto importante en su vida personal, ya que ella y su familia han recibido amenazas, situación que la obligó a retirarse de la vida pública.