La primera ministra Giorgia Meloni advierte que está lista para suspender la libre circulación con España para defender la seguridad de los ciudadanos italianos.
La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, anunció este jueves que evalúa suspender la aplicación del espacio Schengen con España. La decisión surge tras la llegada masiva de miles de jóvenes marroquíes a la ciudad autónoma de Ceuta. En respuesta, el ministro español José Manuel Albares convocó al embajador italiano en Madrid.
La crisis comenzó cuando miles de personas bordearon el espigón del Tarajal y flanquearon la valla fronteriza de Ceuta. Meloni, tras reunirse con organismos de seguridad, calificó las imágenes del suceso como "impactantes" y aseguró que la inmigración descontrolada es una amenaza real: "No retrocederemos ni un milímetro", afirmó la mandataria sobre u línea política.
El ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, recibió el respaldo de su gabinete para aplicar medidas extraordinarias. Según Meloni, Italia "no se quedará de brazos cruzados" ante lo que considera un peligro para la seguridad de las fronteras europeas. El vicepresidente Matteo Salvini reforzó esta postura al declarar que es un "deber" suspender Schengen para proteger a los italianos.
Desde Madrid, la reacción diplomática fue inmediata a través de las redes sociales. José Manuel Albares calificó el mensaje de Roma como "impropio del Ministro de Exteriores de un país socio y amigo". El jefe de la diplomacia española señaló que los hechos en Ceuta responden a una sentencia y acusó al gobierno de Meloni de realizar "demagogia partidista".
Por su parte, el ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, centró sus críticas en las políticas de concesión de ciudadanía del Gobierno de España. Tajani sostuvo que la decisión de Madrid de otorgar estatus legal a más de 500.000 inmigrantes irregulares es "profundamente errónea" y funciona como un incentivo para el tráfico de seres humanos. Mientras tanto, España ha procedido a cerrar la frontera de Melilla ante nuevos intentos de entrada.
Por lo pronto, España y Marruecos acordaron reforzar la coordinación para devolver "lo antes posible" a quienes entraron de forma irregular. El ministro Fernando Grande-Marlaska se desplazará a la zona este viernes para supervisar la gestión de la crisis, mientras el ejército continúa desplegado en los puntos críticos del límite fronterizo.