Radio en vivo

mon_divider

Historia delictiva de Ismael ‘El Mayo’ Zambada, el último de los capos leyenda del narcotráfico mexicano

Conoce la historia de Mayo Zambada, su papel en el Cártel de Sinaloa, su captura en 2024 y la sentencia que marcó el fin de una era criminal.

Conoce la historia de Mayo Zambada, su papel en el Cártel de Sinaloa, su captura en 2024 y la sentencia que marcó el fin de una era criminal.
Foto: Especial
Grupo Zócalo
ZOCALO | MONCLOVA
07-21-2026
Regresar

Ciudad de México.- La historia criminal de uno de los principales narcotraficantes de las últimas décadas en México y en el mundo llegó a su fin. Casi dos años después de ser entregado y arrestado el 24 de julio de 2024 en el aeropuerto de Santa Teresa, en Nuevo México, Ismael Mario Zambada García, “El Mayo”, compareció ante Brian M. Cogan, juez de la Corte del Distrito Este de Nueva York, para escuchar la sentencia de cadena perpetua en su contra al declararse culpable de distintos cargos relacionados con el narcotráfico y el crimen organizado.

La justicia de Estados Unidos lo acusó de participar y liderar una empresa criminal continua que le permitió el tráfico de drogas y lavado de dinero, así como de conspiración para participar en el crimen organizado, a través de la cual se cometieron asesinatos, se cooptaron a autoridades de los tres niveles de gobierno y se utilizaron armas de fuego restringidas.

La sala de la Corte del Distrito Este de Nueva York quedó en silencio antes de que Ismael Mario Zambada García, “El Mayo”, escuchara lo que le deparaba el resto de su vida. A sus más de 76 años, el hombre que durante medio siglo fue uno de los principales narcos que gozó de impunidad al sobornar a policías, militares y políticos, lucía frágil y desprotegido. De aquella persona poderosa e invencible no quedaba nada. El juego había llegado a su fin.

Al comparecer ante el juez Brian M. Cogan, el mismo que declaró culpable y condenó a su compadre, Joaquín “El Chapo” Guzmán, a permanecer el resto de su vida en una prisión de máxima seguridad, “El Mayo” lo miró y escuchó lo inevitable: “cada perpetua”.

La voz del juez resonó en el tribunal de Brooklyn como el golpe definitivo de un martillo: el imperio del último capo de la vieja guardia quedaba oficialmente desmantelado.

El inicio de un narcotraficante

La audiencia de condena representa el fin del juicio contra “El Mayo”, que inició el 26 de julio de 2024, un día después de su detención, en la Corte Federal del Distrito Oeste en El Paso, Texas. Casi un mes después, el caso fue transferido a Nueva York con su consentimiento y el 25 de agosto aceptó su culpabilidad. Se esperaba que en enero se citara a audiencia para conocer su condena, pero se postergó hasta este 20 de julio.

Días antes de conocer lo que le espera el resto de su vida, tanto la defensa como la fiscalía presentaron memorándums de sentencia. Uno de ellos fue el de su abogado Frank A. Pérez. En el escrito de 12 páginas, el narcotraficante menciona que nació el 30 de enero de 1950 en una comunidad rural aislada de Sinaloa. Fue el segundo de siete hermanos y el primer varón.

Solo cursó hasta el sexto grado de primaria. A los 12 años, su padre murió de cáncer cerebral, por lo que comenzó a trabajar como repartidor de carne en la carnicería de su tío. Poco después se casó con su primera esposa, Rosario Niebla. Con ella tuvo el primero de sus 16 hijos en su vida. Sus edades van de los 6 a los 55 años.

En 1969, cuando tenía 19 años, según el documento, una persona lo invitó a sembrar marihuana camuflada entre hileras de maíz. Su primera cosecha fue de 60 libras (cerca de 27 kilos) y la vendió a 180 pesos por kilo (aproximadamente 15 dólares de la época por kilo).

Con la condena de “El Mayo”, muchos cabos quedan sueltos sobre su pasado y su relación con autoridades de los tres niveles de gobierno y en otros países. En México, las actividades criminales que realizó no han sido juzgadas. El total de investigaciones en su contra es desconocido; solo algunos de los expedientes se han hecho parcialmente públicos.

Entre ellas, las causas penales 12/1998 y 3/1998 radicadas en la Ciudad de México son por delincuencia organizada. La 29/2002 por asociación delictuosa y delitos contra la salud; y el 3/2003, en el juzgado Tercero de Distrito, también en la capital del país por delincuencia organizada, acopio de armas y lavado de dinero.

La alianza con “El Chapo”

El historial delictivo de Ismael Zambada García comenzó formalmente mediante su incursión en la distribución del Cártel de Juárez, organización que dirigía Amado Carrillo Fuentes, “El Señor de los Cielos”. Al fragmentarse ese núcleo por el deceso de Carrillo Fuentes, Zambada estableció un bloque independiente en Sinaloa junto a su socio Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”.

El avance territorial se consolidó en el noroeste de México, aprovechando el repliegue de grupos rivales en la frontera, lo que facilitó el manejo de cargamentos de estupefacientes tradicionales y sintéticos destinados al mercado norteamericano.

Pero no todo fue triunfo. Su entorno familiar sufrió pérdidas continuas debido a acciones institucionales. Entre 2010 y 2019, descendientes y hermanos fueron aprehendidos y llevados a procesos penales en cortes estadounidenses. El intercambio de datos con las fiscalías de ese país les permitió obtener beneficios carcelarios. Incluso, algunos de sus familiares directos participaron de forma activa como informantes clave en juicios de alto perfil judicial en la ciudad de Nueva York, específicamente en el proceso penal contra Guzmán Loera.

Liderazgo del Cartel de Sinaloa

En 2017, la estabilidad del liderazgo del cártel experimentó rupturas internas tras agresiones directas de la facción de Dámaso López Núñez, lo que desencadenó detenciones y entregas de capos intermedios como Dámaso López Serrano, “El Mini lic”. Este reajuste forzó un mando compartido entre “El Mayo” y los descendientes de Guzmán Loera en los estados de Sonora y Baja California mediante brazos operativos especializados. Esta etapa concluyó el 25 de julio de 2024 con la intercepción y custodia del implicado y de Joaquín Guzmán López por agencias federales en Texas.

Los reportes financieros de las autoridades mencionan que el esquema delictivo abarcaba el control de laboratorios, rutas terrestres y marítimas para el trasiego de mercancía proveniente de naciones sudamericanas. Además, la red estructuró empresas comerciales que simularon actividades lícitas y consiguieron adjudicaciones de recursos públicos. El núcleo geográfico de resguardo se ubicó en los límites serranos del norte de México, donde el grupo generó dinámicas de arraigo social.

El alcance de la organización incluyó enlaces estables con firmas en Asia para la compra de insumos y células comerciales en múltiples continentes. Tras el arresto de “El Mayo”, las autoridades de Estados Unidos posicionaron a su Ismael Zambada Sicairos, “El Mayito Flaco”, como su sucesor.

La caída de Mayo Zambada

Zambada fue llevado a territorio estadounidense en un avión privado. Según una carta pública que el capo emitió posteriormente, fue engañado y secuestrado por Joaquín Guzmán López (hijo de “El Chapo”), quien lo emboscó y obligó a volar contra su voluntad

Tras su detención, Zambada enfrentó un proceso judicial en la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York. Como parte de un acuerdo con las autoridades estadounidenses, se declaró culpable de cargos relacionados con narcotráfico y delincuencia organizada.

En julio de 2026, un juez federal de Brooklyn lo sentenció a cadena perpetua y ordenó el decomiso de 15 mil millones de dólares relacionados con ganancias del tráfico de drogas.

Durante la audiencia, el antiguo líder del cártel reconoció su responsabilidad en las actividades criminales de la organización y expresó un mensaje de rechazo a la violencia generada por el narcotráfico.

La salida de Zambada del escenario criminal provocó una reconfiguración del Cártel de Sinaloa, que quedó dividido en distintas facciones con intereses propios.

Entre los grupos identificados dentro de esta nueva etapa se encuentran las estructuras relacionadas con Los Chapitos, vinculadas a los hijos de Joaquín Guzmán, así como células asociadas al grupo de los Zambada.

Especialistas en seguridad han señalado que la ausencia de un liderazgo histórico puede generar disputas por territorios, rutas de tráfico y control interno, aunque las organizaciones criminales suelen adaptarse mediante nuevos mandos.

La historia de Mayo Zambada representa uno de los capítulos más importantes del narcotráfico mexicano reciente. Su trayectoria muestra cómo una figura que operó durante décadas desde la discreción logró convertirse en uno de los objetivos principales de las autoridades internacionales.

Su condena cierra una etapa marcada por el ascenso del Cártel de Sinaloa, pero también abre interrogantes sobre la evolución de las estructuras criminales que continúan operando en México y Estados Unidos. La condena de Mayo Zambada representa uno de los golpes judiciales más relevantes contra el narcotráfico en las últimas décadas. Sin embargo, especialistas en seguridad advierten que la captura o sentencia de un líder no implica el fin de una organización criminal, ya que estas estructuras suelen reorganizarse con nuevos mandos. El caso continuará siendo un referente para analizar la evolución del Cártel de Sinaloa, la cooperación entre México y Estados Unidos y los desafíos que enfrenta la seguridad regional.

Videos en Tiktok