El Pentágono asegura que la revelación obedece a una medida de Trump en la que exige más transparencia para el pueblo estadounidense
Tras décadas de especulación, teorías de conspiración y secretismo, el Departamento de Guerra de Estados Unidos (Departamento de Defensa/ Pentágono) ha dado un paso sin precedentes al abrir sus archivos sobre Fenómenos Anómalos No Identificados (FANI), comúnmente conocidos como OVNIs.
Bajo la directiva del presidente Donald Trump, el gobierno ha comenzado a publicar estos archivos para que, en palabras de las autoridades, el público "saque sus propias conclusiones". La desclasificación surge tras una petición del mandatario estadounidense para que las personas conozcan estos documentos con transparencia.
The @DeptofWar is in lockstep with President Trump to bring unprecedented transparency regarding our government’s understanding of Unidentified Anomalous Phenomena.
— Secretary of War Pete Hegseth (@SecWar) May 8, 2026
These files, hidden behind classifications, have long fueled justified speculation — and it’s time the American… https://t.co/F0EUuih8YM
El secretario de Guerra, Pete Hegseth, anunció hoy la publicación de un primer lote de 162 archivos desclasificados provenientes de agencias como el FBI, el Departamento de Estado, el Departamento de Energía y la NASA.
De acuerdo con el comunicado de las autoridades, este evento es el resultado de una promesa de campaña y una directiva presidencial emitida por Donald Trump en febrero de 2026 a través de Truth Social, donde ordenó "comenzar el proceso de identificación y liberación de archivos gubernamentales relacionados con vida extraterrestre y fenómenos aéreos no identificados".
En su mensaje de lanzamiento en la red social X, Hegseth y el Departamento de Guerra señalaron que estos archivos "han alimentado una especulación justificada" debido a que estuvieron ocultos tras clasificaciones de seguridad, afirmando que "es hora de que el pueblo estadounidense lo vea por sí mismo".

Para gestionar esta enorme cantidad de información, el gobierno ha creado el sitio web war.gov/ufo y ha lanzado el programa PURSUE (Sistema Presidencial de Desclasificación y Reporte de Encuentros FANI, por sus siglas en inglés). De acuerdo con el sitio oficial, el programa se centra exclusivamente en casos no resueltos.
Esto significa que los documentos publicados detallan avistamientos e incidentes donde el gobierno, ya sea por falta de datos o tecnología, fue incapaz de determinar la naturaleza exacta del fenómeno observado. El Departamento de Guerra ha invitado abiertamente al sector privado y a analistas independientes a aportar su experiencia para intentar resolver estos misterios.
El primer lote, catalogado como Release 01, incluye documentos que datan desde hace más de 50 años hasta reportes muy recientes. Entre los hallazgos más destacados se encuentran:
No. Las autoridades y los expertos hacen un llamado a la cautela. Aunque los documentos son fascinantes, un informe previo del Pentágono en 2024 concluyó que no hay evidencia de que el gobierno de Estados Unidos haya confirmado jamás un avistamiento de tecnología alienígena ni que posea restos de naves extraterrestres.
Los expertos advierten que muchos videos y fotografías de FANI son frecuentemente malinterpretados por el público. En gran parte de los casos, las anomalías visuales suelen ser el resultado de ilusiones ópticas, fallas en los sensores de las cámaras o, crucialmente, encuentros con tecnología militar terrestre avanzada (tanto estadounidense como extranjera) que el observador no logra identificar.
La publicación de hoy es solo el comienzo. El gobierno advierte que la revisión abarcará "decenas de millones de registros, muchos de los cuales solo existen en papel". El Departamento de Guerra continuará desclasificando documentos en fases, publicando nuevos lotes en el sitio web de PURSUE cada pocas semanas.
Legisladores como los representantes Anna Paulina Luna y Tim Burchett, quienes han presionado por años por una mayor transparencia, celebraron la medida. Luna adelantó que se espera la pronta liberación de al menos 46 videos específicos de FANI identificados previamente por denunciantes internos (whistleblowers).