Centcom, con sede en Florida, señaló que las 'circunstancias del incidente están bajo investigación'
Washington DC.- Estados Unidos confirmó este viernes la muerte de “todos” los seis soldados tripulantes del avión cisterna KC-135 que se estrelló el jueves en el oeste de Irak, en medio de la guerra contra Irán, tras haber reportado de forma inicial solo la muerte de cuatro de ellos.
El Comando Central del Ejército estadounidense (Centcom), con sede en Florida, señaló que las “circunstancias del incidente están bajo investigación”, pero insistió en que la “pérdida de la aeronave no ocurrió por fuego enemigo o por fuego amigo”.
“Está confirmado ahora que están muertos todos los seis tripulantes a bordo del KC-135 de EE.UU. que estaban recargando combustible de la aeronave, que cayó en el oeste de Irak. La aeronave se perdió mientras volaba sobre espacio aéreo amigo el 12 de marzo durante la operación Furia Épica”, señaló en un comunicado.
Con la muerte de estos militares, aún no identificados, ya hay 14 soldados de Estados Unidos fallecidos desde el comienzo de la guerra contra Irán el 28 de febrero, de los que siete murieron directamente por ataques iraníes, uno más por una “emergencia médica” en Kuwait y el resto en este incidente en Irak.
Una milicia proiraní, la Resistencia Islámica en Irak, había reivindicado el derribo del avión, al asegurar que sus combatientes atacaron la aeronave con sistemas de defensa aérea, lo que provocó que se estrellara.
La organización añadió en mensajes posteriores que atacaron una segunda aeronave estadounidense en el oeste de Irak, y que el aparato aterrizó de emergencia en “uno de los aeropuertos del enemigo”, mientras que su tripulación se puso a salvo.
Pero el Centcom no respalda esta tesis y no ha informado sobre ningún ataque a una segunda aeronave.
Irán también ha sostenido que un misil de grupos armados iraquíes alcanzó al avión cisterna.
Conforme a las versiones estadounidenses, este es el segundo accidente que involucra a militares de Estados Unidos desde que comenzó la guerra, después de que el jueves el portaaviones USS Gerald Ford, el más grande de su flota, sufrió un incendio que dejó a dos marines heridos y que tampoco obedeció a acciones enemigas, según el Centcom.