Las redes sociales movilizaron el pasado 30 de junio a decenas de miles de marroquíes con la falsa noticia que se había abierto la frontera con España y muchos fueron en busca de una oportunidad.
Los ministros del Interior de la Unión Europea mantuvieron una reunión telemática urgente, para analizar la crisis migratoria de la ciudad española de Ceuta, situada en territorio de Marruecos, en el norte de África.
El ministro del Interior de España, Fernando Grande-Marlaska, defendió la actuación de los servicios de inteligencia de España.
“No hubo ningún informe –y si tengo que utilizar la palabra aviso– o nada parecido a lo que ha acontecido, o pudiera pasar”, señaló el funcionario español.
El ministro del Interior manifestó que 70 mil migrantes de los que entraron el pasado 30 de junio ilegalmente, abandonaron ya Ceuta y quedarían 2 mil, de los que la mitad son menores de edad solos.
El Estado Español tiene la obligación de protegerlos y tutelarlos. La Ley de Extranjería contempla una acogida vinculante y solidaria.
Para este fin, la ministra de Igualdad Social de España Ana Redondo, anunció una partida de 25 millones de euros para hacerse cargo de estos niños sin acompañante, que no quieren regresar a Marruecos.
Los 27 ministros del Interior acordaron seguir luchando contra las redes de tráfico de migrantes y mejorar la capacidad de prevención ante llegadas masivas de inmigrantes.
Ceuta no ha recuperado la normalidad. Centenares de migrantes africanos duermen en parques, polígonos o en playas. Entre cartones y la caridad.
Están a expensas de organizaciones no gubernamentales que les llevan un desayuno y una sopa para comer a mediodía. Buscan quedarse en España en busca de una vida mejor. Pero no hay nadie que les dé trabajo.
Miles de familiares en Marruecos piden a los que regresan noticias de los suyos que se quedaron en España o que se ahogaron en el mar Mediterráneo en la travesía de 5 kilómetros del pasado jueves, para llegar a Ceuta. Otras familias intentan saber si entre los casi 90 cadáveres que se han recuperado, está su hijo o algún pariente cercano.
Las redes sociales movilizaron el pasado 30 de junio a decenas de miles de marroquíes con la falsa noticia que se había abierto la frontera con España y muchos fueron en busca de una oportunidad. Se investiga quienes estaban detrás de estos mensajes falsos que han provocado una inmensa tragedia.