Robots humanoides con IA, cámaras y sensores ya regulan cruces reales en varias ciudades chinas
Si vas a cruzar la calle y de repente aparece un robot policía que te pide que te pares, ¿le harías caso? Puede sonar a hipótesis rara e incluso futurista, pero en China ya es una escena muy real. En un país donde la tecnología avanza a un ritmo muy distinto al del resto del mundo, varias ciudades han empezado a desplegar robots humanoides y autónomos para regular el tráfico, detectar infracciones y acompañar a patrullas humanas.
Y nada de prototipos básicos. Hablamos de robots cada vez más avanzados, como los agentes que ya operan en Hangzhou o Shenzhen, diseñados para convivir e interactuar con peatones y conductores en entornos tráfico crítico. Estos forman parte de una estrategia que va mucho más allá para integrar robótica avanzada e inteligencia artificial en el control urbano cotidiano.
El caso más llamativo es el de Hangzhou, donde un robot humanoide de 1,8 m llamado ‘Hangxing No. 1’ regula un cruce especialmente concurrido. Da indicaciones a coches, autobuses y bicicletas, detecta a peatones que cruzan mal o a motoristas sin casco y coordina sus gestos con el sistema de semáforos. Puede hacer sonar un silbato, emitir advertencias verbales y reaccionar en tiempo real a los cambios de luz.
Además de estos robots policía, por ejemplo en Shenzhen, un robot humanoide desarrollado por EngineAI que recuerda un poco a ‘Robocop’ ha sido visto caminando junto a agentes de policía en zonas turísticas, como uno más de la patrulla. La compañía lo encuadra dentro de su familia T800 o en la versión más compacta PM01, pensada precisamente para pruebas en entornos reales.
También hay propuestas muy distintas, como el robot esférico RT-G de Logan Technology, diseñado para labores de patrullaje y control de multitudes que va armado con pistolas lanza-redes y gases lacrimógenos. O los primeros robots desplegados en aeropuertos chinos hace casi una década, hoy claramente superados por estas nuevas generaciones.
Estos agentes no se cansan, no se distraen y no necesitan formación en una academia. Funcionan las 24 horas recopilando datos sobre flujos de tráfico, comportamientos y puntos conflictivos. Y su “formación” no pasa por una academia: normas, procedimientos y casuística se cargan directamente en el sistema.
Resuelta la tecnología, ahora queda ver cómo reaccionan peatones y conductores ante estos robots “con autoridad” y aspectos como hasta dónde se delegan decisiones en algoritmos, qué margen de error se permite a estos robots con responsabilidades y qué papel quedará reservado a los agentes de carne y hueso a medida que los robots van evolucionando. Lo que está claro es que ya no son cosa del futuro, sino parte del paisaje urbano.
🇨🇳 | China ya utiliza robots para hacer cumplir las normas de tráfico en las calles de varias ciudades, apoyando a la policía en control vehicular, vigilancia y gestión del flujo urbano. pic.twitter.com/i5XFPmCNym
— AlertaNewsPlus (@AlertaNewsPlus) January 23, 2026