Joby Aviation está realizando esta semana una serie de vuelos de demostración con taxis voladores eléctricos
Según Joby, que realizó un vuelo de prueba desde el helipuerto del centro de la ciudad en 2023, estos vuelos de demostración son los primeros trayectos directos en Nueva York de un vehículo eléctrico de despegue y aterrizaje vertical (eVTOL). Esta semana, la aeronave volará por las rutas de helicópteros ya existentes operadas por Blade Urban Air Mobility, una división de Joby, y contará con pilotos pero sin pasajeros.
Estos viajes forman parte de un nuevo programa federal que busca acelerar la integración de los taxis aéreos en el espacio aéreo estadounidense. Joby tiene previsto comenzar los vuelos de pasajeros en Nueva York, Texas y Florida en la segunda mitad de este año, según declaró su director ejecutivo, JoeBen Bevirt. Sin embargo, la compañía, que aún necesita la certificación de la Administración Federal de Aviación de EEUU para sus aeronaves, ya ha pospuesto sus objetivos en el pasado.
Joby intentará dar a conocer los vuelos eléctricos a los neoyorquinos durante 10 días con múltiples viajes. Volará desde el aeropuerto JFK hasta las salas VIP Blade en West 30th Street en Hudson Yards y en East 34th Street, así como al helipuerto del centro de la ciudad.
En un evento celebrado este lunes, decenas de invitados presenciaron un vuelo, pudiendo ver de cerca el avión azul y blanco después de su aterrizaje y escuchar el suave rugido de sus motores al despegar de nuevo.
“Nuestro objetivo con esta aeronave es, en esencia, que con el tiempo su coste sea equivalente al de Uber hoy en día, que lleve a la gente a su destino entre cinco y diez veces más rápido y con mayor seguridad que los helicópteros o incluso que conducir por tierra”, declaró Paul Sciarra, presidente ejecutivo de Joby. “Con este vuelo tenemos la oportunidad de empezar a demostrarlo”.
Los taxis aéreos son “cien veces más silenciosos” que los helicópteros, afirmó Bevirt en una entrevista. En lugar del golpeteo de baja frecuencia de un helicóptero que sacude los edificios y molesta a la gente, el sonido de la aeronave Joby está diseñado para ser “más bien un silbido, un ruido de banda ancha que se integra con el entorno y se disipa mucho más rápidamente con la distancia”, explicó.
A principios de este año, el Departamento de Transporte de Estados Unidos seleccionó a empresas como Joby, con sede en Santa Cruz, California, para participar en el programa piloto, cuyo objetivo es permitir que las ciudades comiencen a desarrollar infraestructuras y a familiarizar al público con ellas.
La proliferación de helicópteros en los servicios turísticos, de vuelos chárter y de transporte de pasajeros ha provocado un aumento considerable de las quejas por ruido en los alrededores de la ciudad de Nueva York en los últimos años, alcanzando un máximo de 59.000 llamadas al 311 en 2023, frente a las 3.300 de 2019. La seguridad de los helicópteros también ha sido objeto de un mayor escrutinio tras un accidente el año pasado en el que fallecieron un ejecutivo de Siemens AG, su esposa y sus tres hijos.
Joby afirma que sus aeronaves están construidas con mayor redundancia, lo que las hace más seguras. Cuentan con seis hélices, cada una impulsada por dos motores eléctricos conectados a baterías independientes, y tres ordenadores de vuelo.
“La mayoría de los helicópteros fueron diseñados para uso militar, petrolero, gasístico y de servicios públicos, no para pasajeros”, dijo Rob Wiesenthal, director ejecutivo de Blade. “A veces es como ver a un pasajero subirse a una hormigonera. Cuando uno sube a un Joby, se siente como entrar en un automóvil cuidadosamente diseñado“.
Con información de Business Insider España