El West Texas Intermediate trepó 5,20%, hasta los USD 90,22, mientras el Brent ganó 4,60% y alcanzó los USD 94,65, impulsados por la tensión en torno al estrecho de Ormuz
El precio del petróleo se disparó este martes después de los nuevos ataques estadounidenses contra objetivos en Irán, mientras los principales índices de Wall Street terminaron la jornada con pérdidas. La escalada militar incrementó la incertidumbre sobre el tránsito de hidrocarburos por el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio energético mundial, y llevó nuevamente al crudo por encima de los 90 dólares.
El West Texas Intermediate (WTI), referencia para Estados Unidos, avanzó 5,20% y cerró en 90,22 dólares por barril para entrega en octubre. El Brent del Mar del Norte, utilizado como referencia internacional, subió 4,60% y terminó en 94,65 dólares por barril, recuperando valores que no registraba desde finales de julio.
La reacción del mercado se produjo después de nuevos ataques estadounidenses contra posiciones iraníes en las inmediaciones del estrecho de Ormuz. El presidente Donald Trump calificó la operación como “de gran envergadura y poderosa” y advirtió a Teherán que cualquier represalia provocaría una respuesta militar todavía mayor.
La situación alrededor de Ormuz se convirtió en uno de los principales factores de presión sobre las cotizaciones. Dos petroleros fueron alcanzados por proyectiles de origen desconocido mientras abandonaban el estrecho, de acuerdo con información de una agencia marítima griega. El incidente volvió a poner en primer plano los riesgos para las embarcaciones que utilizan esa vía.
El analista de Commerzbank Carsten Fristch señaló que los últimos acontecimientos modificaron las expectativas sobre una recuperación del tráfico marítimo. “Las esperanzas que aparecieron la semana pasada sobre una próxima reapertura del estrecho de Ormuz a la navegación han sufrido un duro revés”, afirmó.
La tensión también repercutió sobre el mercado europeo de gas. Los futuros del TTF neerlandés, principal referencia para el gas natural en Europa, aumentaron 6,20%, hasta 74,14 euros por megavatio hora. Ese nivel es el más elevado desde enero de 2023.
El incremento ocurre mientras las reservas europeas se encuentran relativamente bajas para esta época del año, lo que obliga a los países del continente a reforzar sus compras de combustible de cara al invierno. Una prolongación de las tensiones en Medio Oriente podría dificultar ese proceso y aumentar la presión sobre los precios energéticos.
En Nueva York, el impacto fue visible desde el comienzo de la sesión. El Dow Jones perdió 413,41 puntos, equivalentes a 0,78%, y terminó en 52.772,49 unidades. El S&P 500 retrocedió 0,71%, hasta 7.631,95 puntos, mientras que el Nasdaq Composite cayó 1,01%, a 26.099,77.
El comportamiento del crudo también elevó las preocupaciones de los inversores sobre la inflación. Un aumento sostenido de la energía puede trasladarse a los costos de transporte, manufactura y otros bienes y servicios, complicando los esfuerzos de la Reserva Federal para mantener bajo control el crecimiento de los precios.
Las expectativas sobre las tasas estadounidenses cambiaron con rapidez. Los mercados comenzaron a asignar una probabilidad de 68,2% a un aumento de 25 puntos básicos en la reunión de septiembre de la Reserva Federal, frente al 39,6% de una semana antes.
“Tenemos una Fed muy, muy agresiva, y absolutamente quieren subir las tasas”, afirmó Jay Hatfield, gestor de cartera de InfraCap. El aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro también contribuyó a la presión sobre las acciones.
Dentro del S&P 500, el sector energético fue uno de los pocos beneficiados por la jornada debido al encarecimiento del crudo. En contraste, el índice de transporte del Dow Jones estuvo entre los segmentos con mayores descensos y el índice de semiconductores de Filadelfia terminó con todos sus componentes en terreno negativo.