Lanza Trump operación para ‘liberar’ al país sudamericano y un mensaje directo a los gobiernos de México, Cuba y Colombia
Ciudad de México.- Donald Trump cumplió su amenaza, y ahora el Gobierno de Venezuela está bajo el yugo estadunidense. Tras meses de enfrentamiento político, cayó el régimen de Nicolás Maduro en una incursión militar que emula el intervencionismo a lo largo del siglo 20, donde fueron derrocados gobiernos que fueron incómodos para la visión geopolítica norteamericana.
El Presidente de Venezuela y su esposa fueron detenidos tras ejecutarse la Operación Resolución Absoluta; hoy están en territorio estadunidense, en donde el lunes iniciará su juicio. Está acusado de conspirar para exportar toneladas de cocaína a la Unión Americana.
“Por más de 25 años, los líderes de Venezuela han abusado de sus cargos públicos y corrompido instituciones que alguna vez estuvieron legitimadas, para importar toneladas de cocaína a los Estados Unidos”, se lee en el documento.
Trump volvió a dividir al mundo, una parte celebró su intervención, mientras que líderes políticos de América Latina, Europa y Asia condenaron el uso de la fuerza militar.
México, Colombia, Brasil, Uruguay y Cuba condenaron el ataque –aunque con tonos distintos– y llamaron a Naciones Unidas a actuar y buscar una solución pacífica. El lunes el tema ocupará la agenda en la sede de Nueva York.
Miles de venezolanos, de los más de 7 millones que han dejado su país desde que Maduro llegó al poder en 2013, celebraban el fin de una era.
Fuego sobre Caracas
Mientras el mundo dormía, el Gobierno estadunidense lanzó un “ataque a gran escala” contra Venezuela. El Gobierno venezolano calificó el operativo de “ataque imperialista”. Intensas explosiones y el sobrevuelo de aviones y helicópteros fueron reportados en Caracas a partir de la 1:50 am.
Las explosiones –que fueron al menos siete– sacudieron la capital. La principal instalación militar de Caracas, Fuerte Tiuna, así como la Base Aérea Generalísimo Francisco de Miranda, también conocida como La Carlota, fueron los primeros objetivos.
La misión fue llamada Operación Resolución Absoluta, y supervisada en tiempo real por el presidente Donald Trump desde su residencia en Mar-a-Lago, Florida.
Una vez capturado, Maduro junto con su esposa fueron trasladados en el buque USS Iwo Jima, en el Caribe, luego fueron llevados en un avión que aterrizó en la base aérea Stewart International Airport en Nueva York, desde donde fueron custodiados por casi 50 agentes de la DEA.
Amenaza extendida
De manera indirecta, Trump extendió la amenaza contra Cuba y previamente había hecho lo mismo con México. “Aseguraremos la frontera sur y los cárteles serán aplastados para defender a los estadunidenses, no permitiré que los criminales y terroristas los amenacen”, enfatizó.