La aerolínea China Eastern Airlines inauguró la ruta más extensa del planeta, que une Buenos Aires y Shanghái con una escala técnica en Auckland.
La aviación comercial sumó este jueves un nuevo hito histórico: China Eastern Airlines puso en marcha el vuelo directo más largo del mundo desde Buenos Aires hacia Shanghái, con una escala técnica en Auckland, Nueva Zelanda. La llegada del primer CES745 está prevista para esta tarde en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, marcando el inicio oficial de una conexión inédita entre América del Sur y Asia Oriental.
Se trata de la ruta comercial más extensa en distancia total y una de las más ambiciosas en operación regular, con más de 19.800 kilómetros de recorrido acumulado. Con dos frecuencias semanales —martes y jueves—, el servicio abre una puerta estratégica para el turismo, el comercio bilateral y la conectividad internacional.
El anuncio de China Eastern no solo coloca a la Argentina en el mapa de los vuelos ultralargos, sino que restituye un enlace con Nueva Zelanda que se había perdido desde la pandemia. La ruta, que une Buenos Aires con Shanghái, se consolida como la primera conexión aérea directa entre Asia y América del Sur sin cambio de avión, un salto significativo en la integración aérea global.
El servicio opera bajo la categoría de “vuelo directo”, una figura que permite paradas intermedias sin necesidad de que los pasajeros desciendan o cambien de aeronave. La escala en Auckland es exclusivamente técnica, principalmente para reabastecimiento y cuestiones operativas.
En paralelo al lanzamiento del vuelo, el gobierno chino anunció que los ciudadanos argentinos podrán ingresar a China sin necesidad de tramitar visa, bajo un régimen promocional temporal destinado a incentivar el turismo y los vínculos comerciales. La medida tiene vigencia acotada, por lo que las autoridades recomiendan consultar actualizaciones antes de viajar.
La creación del vuelo más largo del mundo no es solo una curiosidad aeronáutica: implica impactos geopolíticos, económicos y turísticos.
- Impulso al comercio bilateral: China es el segundo socio comercial de la Argentina. Una conexión aérea directa reduce tiempos logísticos y abre nuevas oportunidades para negocios e inversiones.
- Reactivación del turismo receptivo: Shanghái es una de las ciudades emisoras de turistas más grandes del planeta.
- Mayor presencia latinoamericana en Asia: Hasta ahora, la región contaba con escasas rutas de largo alcance hacia el continente asiático, concentradas en Brasil y Chile.
- Competitividad aeronáutica: Según datos de OAG y FlightGlobal, las aerolíneas asiáticas lideran el segmento de vuelos ultralargos. Con esta apuesta, China Eastern se suma a una tendencia global que incluye rutas como Nueva York–Singapur, Dubái–Auckland y Doha–Auckland.