Padre e hijo se caracterizan a diario de payasos, aunque sólo salga para comer
Frontera, Coah.- “Pirrín” y “Chocolatín”, padre e hijo, es una pareja de payasitos que se gana la vida haciendo malabares en los cruceros de la ciudad.
Originarios de la colonia Guadalupe Borjas, el par de malabaristas terminaron el año 2022 trabajando.
“Pirrín”, de 40 años de edad y 20 el oficio de payasito, es padre de cinco hijos, tres de los cuales le asisten en sus malabares.
“Chocolatín”, es el más pequeño de los tres hijos que ayudan a su padre, con una antigüedad de un año asistiendo en las rutinas a su progenitor.
Cuestionado sobre su escolaridad, “Chocalatín”, de seis años de edad, contesta orgulloso:
“claro que estudio en la primaria.., primero es la escuela y después el trabajo”.
Para “Pirrín” y su familia fue un año muy difícil.
“La gente es buena pero no hay dinero, y las personas cuidan sus monedas, pero gracias a Dios sale para comer y para lo que se necesita”, señaló el payasito.
Y sonriendo se mete al tráfico del bulevar aprovechando el semáforo en rojo.