Paulo Sánchez Valencia, párroco del Verbo Encarnado, dio a conocer que la mujer había salido a un evento social y, cuando regresaba, comenzó a sentirse mal.
América Cázares Torres, la mujer que falleció frente a la parroquia del Verbo Encarnado, alcanzó a hablar con Dios antes de su muerte y recibió la absolución de sus pecados para que descanse en paz.
Paulo Sánchez Valencia, párroco del Verbo Encarnado, dio a conocer que la mujer había salido a un evento social y, cuando regresaba, comenzó a sentirse mal. Sin embargo, solicitó a sus familiares que pasaran por la parroquia, ya que era lunes, día en que se realiza la exposición del Santísimo y una misa especial para orar por los enfermos.
Una vez que llegaron, una de las personas que la acompañaban entró al templo para avisar que la señora se encontraba muy mal, que respiraba con dificultad y que necesitaban auxilio. El sacerdote pidió a dos personas de su equipo que acudieran a revisarla, ya que en ese momento estaba oficiando misa. Al regresar, le informaron que la mujer estaba muy grave y que parecía que “iba a terminar”, por lo que llamaron a una ambulancia.
Mencionó que, una vez que concluyó la misa, salió para ver lo que ocurría y observó que la mujer acababa de fallecer. Entonces se realizó el réquiem, que es una oración por los difuntos; se le absolvió de sus pecados y se le roció con agua bendita para que Dios la reciba.
“Yo cuando salí la vi, pero acababa de fallecer, por lo que solo oramos por ella. Entonces llegó una ambulancia, bajaron los paramédicos, revisaron a la señora y ya había fallecido. Se siguió el protocolo, se habló al Ministerio Público y continuaron con la investigación para luego notificar a la familia”, señaló